¿A qué costo China rebajó el precio de las vacunas de Sinopharm a Argentina?

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Por Alan Abud para infocanciller.com

En abril vence el contrato de la empresa que posee la concesión de la Hidrovia del Rio Paraná y el Gobierno chino ya puso la mira en ser el reemplazante. La licitación será en las próximas semanas

El día del jueves arribaron al país el primer millón de vacunas producido por la farmacéutica estatal china Sinopharm. La llegada trae una oxigenación a un apretado calendario vacunatorio en el que el Gobierno continua pujando por la llegada de más dosis de la rusa Sputnik V y a la espera de las de AstraZeneca.

Lo particular de la vacuna traída desde China es su alto costo: mientras que la británica y la rusa cuestan 4 y 9,5 dólares respectivamente, la producida por el Régimen Comunista tiene un precio algo más elevado, 30 dólares cada dosis. Esto se presentó como un escollo importante en la negociación con las autoridades chinas. En un momento en el que el gobierno cuenta los dólares moneda por moneda, tener que gastar hasta siete veces y medio más por una vacuna no es algo en lo que el país pueda darse el lujo habiendo otras alternativas más baratas.

Afortunadamente, tras una “negociación”, se logró que China baje el precio de las vacunas un 33,33%. El gobierno compró las dosis de Sinopharm a 20 dólares, 10 menos que su valor original. “Les propusimos hacer un contrato inicial y quiero aclarar que han mejorado el precio para nosotros, y quedamos en 20 dólares cada dosis”, afirmó hace quince días en una entrevista con el diario Página 12 Alberto Fernández.

De esta forma, la voluntad del Régimen Comunista por alcanzar un acuerdo permitió que Argentina se ahorre 10 millones de dólares en el primer cargamento aterrizado en Ezeiza. Cabe aclarar que este descuento no lo hizo con ningún otro país, Alberto fue claro: “han mejorado el precio para nosotros” ¿por qué?

En la política internacional difícilmente se vean buenas intenciones, por lo que este gesto por parte del primer ministro chino, Xi Jinping, arrastra algún interés secundario por parte de China. El dinero que pierde rebajando el precio de las dosis lo recuperará de otra forma. Favor se paga con favor. ¿Qué puede querer China de Argentina que compense el gesto de las vacunas?

En el cortísimo plazo China tiene un interés en la mira, la Hidrovía Paraná-Paraguay: un corredor natural de transporte fluvial de más de 3.400 km de largo, que se extiende a través de los ríos Paraná y Paraguay, y permite la navegación continua entre los puertos de Argentina, Brasil, Bolivia Paraguay y Uruguay.

Desde su privatización en el año 1995, su control estuvo a cargo de la empresa belga Jan de Nul por el servicio de dragado, balizamiento y mantenimiento de la hidrovía. Sin embargo, en menos de dos meses vence ese contrato (aplazado por última vez en 2013 por Cristina Kirchner). Ante este escenario, el Gobierno chino está expectante de la nueva licitación que se lanzará en las próximas semanas -según palabras del ministro de Transporte, Mario Meoni- con vistas de hacerse con el control de la hidrovía por al menos diez años.

La inserción de China en la economía argentina es cada vez mayor con el objetivo de solucionar un problema que inquieta a las autoridades comunistas: conseguir alimento para toda su población. Motivo por el cual quiere estar presente en toda la cadena de valor alimentaria, tanto en la producción como en la logística.

Argentina es un lugar estratégico para sus intereses y ya posee frigoríficos y empresas que producen carne porcina (Feng Tian Food) y procesan granos (COFCO, mayor exportador de granos del país). Todo eso se distribuye en ferrocarriles hacia los puertos en la costa del Rio Paraná en los que ya tiene inversiones y en otros promete invertir. Solo le falta controlar por donde circularán los buques que llevarán esos recursos a China, para lo que CCCC Shanghai Dredging Co, una empresa estatal ligada al aparato militar chino, estará a cargo de esa misión siendo quien se presentará a la licitación.

La dragadora china sin embargo, no tiene la vía libre, pues tendrá que competir con la actual concesionaria, la belga Jan De Nul que lleva 25 años a cargo, además de Dredging International, también de Bélgica, y Boskalis y Van Oord, de los Países Bajos.

Pese a la competencia, los asiáticos esperan que “favor se pague con favor” por lo que no sería descabellado pensar que el “gesto” de las vacunas tenga algo que ver con la cercanía a la fecha de la licitación. Sabiendo la importancia estratégica que tiene para el Gigante Asiático hacerse del control de este corredor fluvial, ¿será que en Beijing también esperan un gesto que les permita ganar la licitación?

De hacerse con la concesión de la hidrovía, China tendrá el control de la ruta por donde sale más del 70% de la exportación nacional. Seguro que perder 10 millones de dólares con las vacunas no le importará cuando puede quedarse con un negocio de más de 200 millones de dólares anuales. Menos aún si le permitirá tener mayor control sobre la cadena de valor alimentaria, con otros negocios de millones de dólares, y satisfacer las necesidades de su población.