AlbertoFernández aplica la política del corazón:solo quiere que lo quieran

0
100

Nota extraída de TN por Carlos Pagni

Los cambios en las relaciones exteriores del Presidente se deben a que busca ser aceptado por Cristina Kirchner, Vladimir Putin, Nicolás Maduro y Joe Biden

El título de hoy no debería ser sorpresivo porque la materia prima de la política, la materia prima de las relaciones de poder, de las fantasías de los poderosos, de sus ambiciones, es la emoción. A mucha gente le llama mucho la atención que en las carreras de Ciencia Política, por ejemplo, no se estudia, no hay ninguna materia, ninguna disciplina que cruce el tema del poder de las relaciones políticas con lo emocional, que es tan importante.

El Presidente, para todos nosotros, está inscripto en un universo que es político, el gobierno, el Frente de Todos; y en otro universo, donde él parece sentirse más cómodo, que es el del rock, el de la música. Normalmente, se asocia a Lito Nebbia. Es un presidente que pide a gritos una entrevista con Bebe Contepomi. Pero hoy lo vamos a vincular con otra banda, con Los Beatles.

Leé también: Alberto Fernández, el rey de las oportunidades perdidas

Antes vamos a recorrer una serie de hechos que tienen que ver con Alberto Fernández. Un ejemplo: está negociando con el Fondo Monetario Internacional (FMI) hace dos meses. Necesita la aprobación del gobierno de Estados Unidos, no nos engañemos. En el corazón del FMI está el Ministerio de Economía de los Estados Unidos, la Secretaría del Tesoro. Pero él va a Rusia, se sienta delante de Vladimir Putin, y le produce esa entrevista, ese ambiente -Putin, al que ve en entrevistas una vez cada tanto y en televisión- de determinada emoción, y leempieza a hablar en contra de los Estados Unidos, en contra del Fondo, en contra de todo con lo que él necesita conciliar. Uno dice, ¿qué le pasó?, y los amigos de Alberto Fernández dicen “él es así”. En ese momento, necesitaba que Putin lo quisiera.

El canciller de la Argentina, Santiago Cafiero, y su par de México, Marcelo Ebrard. (Foto: Reuters)
El canciller de la Argentina, Santiago Cafiero, y su par de México, Marcelo Ebrard. (Foto: Reuters)

Mandó al canciller Santiago Cafiero la semana pasada a México. Anunciaron que va a haber una contracumbre en Los Ángeles la semana que vienepara oponerse a la cumbre que organiza el presidente de Estados Unidos, Joe Biden. Una contracumbre presidida por Alberto Fernández, que es presidente de una organización alternativa a la Organización de los Estados Americanos (OEA), que es la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

En esa contracumbre iban a estar, según esta información, que trasciende de la Cancillería y publica Télam, los gobernantes de Venezuela, de Nicaragua, de Cuba, tres países aliados de Rusia, en un momento en que la guerra, como todos sabemos, en esta semana, en estas horas, está recrudeciendo. Rusia le acaba de cortar el gas nada menos que a los Países Bajos y a Dinamarca. Es decir, estamos recalentando el clima bélico en Europa. Él pretendía llevar a Estados Unidos a estos tres presidentes y reunir a toda Latinoamérica en contra de Biden.

Alberto Fernández aplica la política del corazón: solo quiere que lo quieran

Manuel López Obrador, el presidente de México, que vive al lado de Estados Unidos, dijo: “No, yo no, eh. Yo no hablé de eso. Yo hablé con Alberto Fernández de que vaya a la cumbre de Biden y en todo caso se queje de que fueron excluidos estos tres aliados de Rusia”.

Alberto Fernández se entrevista con Horacio Verbitsky, que ejerce un poder enorme sobre la psicología de Alberto, y también quiere que lo acepte Verbitsky, que lo viene castigando mucho de parte de Cristina Kirchner. Y le dice: “No, creo que ni voy a ir a verlo a Biden”. Biden le manda un emisario, un personaje muy importante del partido demócrata. Y al emisario le dice: “No solamente voy, ¿no me puede conseguir una entrevista con Biden en la Casa Blanca?”, que es lo que están tratando de conseguir hoy.

¿A qué se deben todos estos cambios? En parte, a que quiere quedar bien con Cristina Kirchner. Como con Putin, quiere que Cristina Kirchner lo quiera y lo acepte. Quiere que lo acepte Nicolás Maduro, quiere que lo acepte Biden ¿Hay una política detrás de esto? Sí, la política del corazón. En el fondo, una realidad humana, la que nos enseñan Los Beatles: “All you need is love”, lo único que necesitas es amor.