miércoles, septiembre 23

Cargnello: “nos estamos empobreciendo; se impone la necesidad de una solidaridad real”

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En la renovación del Pacto de finalidad al Señor y la Virgen del Milagro, el arzobispo pidió “salvar vidas sin discriminación alguna” y aseguro que “es posible vivir en una austeridad solidaria”.

En una festividad religiosa distinta a la que tradicionalmente se realiza todos los 15 de septiembre en Salta, los devotos del Señor y la Virgen del Milagro renovaron el pacto de fidelidad a los santos patronos de Salta. Ante un contexto de pandemia preocupante en la provincia, el arzobispo Mario Cargnello encabezó la ceremonia que se transmitió vía online y dedicó sus oraciones a los trabajadores esenciales,  en especial al personal de salud y de seguridad.

“La violencia de la pandemia se hace sentir entre nosotros”, manifestó. “Pero en esta barca estamos todos”, dijo el religioso, haciéndose eco a las palabras del Papa Francisco y llamó a vivir en “una austeridad solidaria”.

Aseguró que esta “enfermedad desnuda al ser humano” y evidenció sus vulnerabilidades. “Los límites de los hombres están a la vista”, afirmó, considerando que el sistema de salud amenaza colapsar y los trabajadores de la salud ya se ven agotados.

“La ciencia no es omnipotente, la tecnología también tiene sus límites y las organizaciones son limitadas…Por eso te pedido ayuda: Sálvanos señor, solo somos hombres”, rogó el arzobispo, arrodillado enfrente a la imagen del Señor del Milagro que fue ubicada en la puerta del tempo durante la ceremonia.

Además dijo que esta pandemia mostró la vulnerabilidad física y mental de los seres humanos, pero también de la dirigencia política que “evidencia sus límites y la mezquindad”.

“Solo la civilización del amor social es la clave de un autentico desarrollo”, señaló.

Asimismo, aseguró que la pandemia puso en manifiesto la vulnerabilidad económica de muchos: “nos estamos empobreciendo, son muchísimas las familias que ven desmejorar su situación; son demasiados los hogares que no les alcanza ni para comer”. En este contexto, sostuvo que ahora “se impone la necesidad de una solidaridad real”.

Por último, hizo un llamado de atención a “los que lucran con la enfermedad” y pidió “salvar vidas sin discriminación alguna”.