Cómo calmar la mente con la alimentación: las comidas que combaten el estrés

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01 de febrero de 2020

Cómo calmar la mente con la alimentación: las comidas que combaten el estrés

En una charla con minutouno.com, la nutricionista Susana Zurschmitten, especialista en alimentación naturista, contó cómo se relaciona la salud mental y los estados de ánimo con lo que comemos.

“Somos lo que comemos”. La famosa frase de Hipócrates se expande por el mundo por una mayor conciencia sobre el consumo de alimentos. El vegetarianismo, el veganismo, las huertas orgánicas, los famosos bolsones de verduras a domicilio y el maltrato animal, entre otros temas, se debaten en las charlas cotidianas y medios de comunicación.

Sin buscar una obsesión, pero sí dando herramientas prácticas y conocimientos, la licenciada en Nutrición Susana Zurschmitten, especialista en Alimentación Naturista y Dietoterapia, aborda en su libro Alimentación para sanar: nutrición del cuerpo y nutrición del alma cómo se relaciona la nutrición con la salud física (con enfermedades como el cáncer o las alergias), la psíquica y lo emocional.

La nutricionista contó qué tipo de alimentos ayudan a bajar el estrés, reflexionó sobre el avance del vegetarianismo y contó cómo acompaña a los pacientes en los cambios de hábitos.

-¿Qué relación hay lo que uno come y los estados de ánimo o lo psíquico?

-Uno es la influencia de los procesos químicos en nuestros estados anímicos por los nutrientes que le llegan al cerebro y estos nutrientes tienen la capacidad de generar unos u otros neurotransmisores. Hay neurotransmisores que incentivan las respuestas de impaciencia, enojo, irritabilidad, apuro y mucha mayor actividad mental. Y otros que en cambio ayudan a sintetizar neurotransmisores que favorecen a estar más calmados, atentos, con menos ansiedad y menos hambre.

-¿Cuáles serían esos alimentos que generan más irritabilidad?

-Las carnes, algunas veces los huevos pero en menor medida, y el gluten. Eso es la parte química. El aminoácido es la fenilalanina, que te incentivan estos estados de ánimo de mayor agresión o de estar a la defensiva y la actividad mental desordenada, impaciente. Según las antiguas ciencias hay alimentos que tienden a que tu energía sea la que te conté, como pimientas o todo lo picante.

Según esta sabiduría los alimentos que promueven estimulantes hacia la depresión, que es otro de los estados anímicos más comunes, son los alimentos que están muy muertos. Es decir, las conservas, los enlatados, la comida de varios días o algún alimento que esta casi vencido.

Las carnes, algunas veces los huevos pero en menor medida, y el gluten son alimentos que contribuyen a generar estados de ánimo más irritables o inquietos.

Panes artesanales al modelo de harinas orgánicas de Cocina Melita.

Panes artesanales al modelo de harinas orgánicas de Cocina Melita.

-¿Qué pasa con el consumo de azúcares?

-Con respecto a esos estados de ánimo está muy estudiado que también pueden estar dados por el azúcar y los derivados. Las enfermedades como la hiperemotividad, la hiperactividad infantil o el autismo está muy relacionado con el consumo inadecuado o excesivo de golosinas, caramelos, todo lo que tenga azúcar blanco y harina blanca. También por las gaseosas que son las más intensas en este sentido.

-La medicina ayurvédica tiende a aconsejar la comida real, la orgánica y sin conservantes.

-La alimentación ayurvédica o la yóguica te pone en tu centro para que seas cabal de tus emociones y movimientos de tu mente. Aconseja los cereales, las frutas, las verduras, las frutas secas, el agua. En un tiempo lejano eran los lácteos, que ahora están muy controvertidos. Los aceites vírgenes también promueven estados de serenidad.

-¿Hay otros alimentos que contribuyan a esto?

-Químicamente hay alimentos que ayudan a serenar la mente, como el cereal en general, el arroz, la avena, la banana que te da el neurotransmisor que es la serotonina. La espirulina, las legumbres, los vegetales en general y las frutas secas. Estos alimentos estimulan a que estés más calmada y con mas saciedad también con respecto al hambre. Eso desde la parte química que influencia enormemente nuestros estados de ánimo.El arroz, la avena, la banana, las legumbres, los vegetales y los alimentos no industrializados estimulan la calma y la saciedad.

Foto del cultivo de la Unión de Trabajadores del a Tierra.

-Muchas veces estamos ansiosos o tristes y buscamos calma en la comida, por ejemplo, en los dulces. Lo contraproducente es que entrás en un círculo vicioso porque comés, te da un alivio instantáneo y luego querés comer más.

-Sí, son crisis de hipogluecemias, que se notan mucho en las personas que no se cuidan demasiado. Hay muchos alimentos, cada vez más industrializados, confeccionados con harinas blancas, azúcares y todo lo demás que promueven un desequilibrio en los niveles de glucosa, que cuando bajan en la sangre no te podés concentrar. Entonces hay mucha irritabilidad otra vez, nerviosismo, deseos de comer algo dulce continuamente.

-¿Qué aconsejás en estos momentos?

-Si estás deprimido o con un ataque de ansiedad o pánico, sin llegar al ataque que debe ser medicado y te comés una banana o almendras tu estado va a mejorar mucho. Pero si comés una golosina se va a calmar el cerebro por unos minutos y después se va a repetir el mismo episodio una y otra vez porque entra en torrente a la sangre, estimula en demasía el cerebro y después cae.

Hay nutrientes muy específicos para lograr ese estado de serenidad y que son los que forman parte de la estructura del cerebro, que son los ácidos grasos omega 3, el pescado, la chia.

Panes dulces caseros y nutritivos de Cocina Melita.

Panes dulces caseros y nutritivos de Cocina Melita.

-¿Cómo afectan esas hipoglucemias a nuestro organismo?

-Afectan mucho al cerebro porque necesita continuamente un aporte de hidratos de carbono, que es su alimento principal, pero la fuente de este alimento tiene que ser de entrada más lenta a la sangre, como los cereales integrales, un pan integral de centeno, galletitas integrales, legumbres, azúcares más tranquilos que entren a la sangre despacito para que el cerebro tenga un cuántum de energía continua pero tranquila. Y no que sean tan estimulantes y que vengan en rachas como cuando comés muchas golosinas.

-A veces uno hace dieta, adelgaza y luego se estanca en la pérdida de peso. ¿Pueden haber factores emocionales o de estrés que influyen?

-El estrés o la historia personal influyen. Si tenés en lo profundo de tu inconsciente, lo que llamamos la sombra, la idea de que estás pasando por un periodo en el que necesitás de todas tus fuerzas para salir adelante, que eso es el estrés también, un continuo estado de lucha, el cuerpo, el cerebro da la orden de no gastar ni una caloría en algo que no sea absolutamente necesario. Entonces no vas a gastar, no vas a quemar grasa.

-Hay nutricionistas que por eso respetan mucho la situación personal de cada uno a la hora de dar una dieta.

-Es que comer una ensalada en todo el día si eso te estresa y te genera la sensación de hambre es lo peor que podés hacer, porque una vez plantada la sensación de hambre adentro nuestro cada vez se hace más difícil hacer una dieta exitosa. Vos tenés que acordarte que los seres humanos hemos pasado por hambrunas terribles, por cambios de civilización tremendos, y guerras desde el inicio de la humanidad. Los inmigrantes vinieron como podían, eso está muy grabado en nuestras células de supervivencia. Por eso un estado de estrés o angustia continua o de miedo o la memoria activa de eso, va a generar estancamiento en la dieta.Para abordar un cambio de alimentación hacia lo saludable es necesario estar en un estado de serenidad.

En el restaurant vegetariano La Cocina de Daksha, de El Tigre, dan talleres de cocina ayurveda, hindú y vegana.

En el restaurant vegetariano La Cocina de Daksha, de El Tigre, dan talleres de cocina ayurveda, hindú y vegana.

-¿Qué aconsejás para dormir bien?

-Cenar más temprano, no comer carnes rojas ni nada muy estimulante a la noche. Es mucho mejor si comés arroz, cereales, una sopa con avena o un plato de pasta. Todo eso genera la síntesis de ese transmisor que nos da serenidad y nos ayuda a conciliar el sueño. Hay alimentos específicos como la banana, las nueces, la avena, la leche (que ahora no se usa pero podés usar una leche vegetal, de almendras) con miel. Todos son estimulantes para que el cerebro pueda generar eso que necesitamos para dormir. Los tes de tilo, pasioanria, melisa, valeriana, manzanilla ayudan un montón.

-Entonces, el cafecito después de cenar, no.

-No. El café, el té, el mate y las bebidas gaseosas lo tendrías que tomar ocho horas antes de irte a dormir porque tienen ocho horas de actividad en la sangre. Podés tomarte un cafecito en la merienda pero si te acostás temprano no es lo mejor. Aunque te duermas, te va a dar un sueño más inquieto. El chocolate también es una ayuda para dormir y calmarte. ¿Viste que cuando tenés mucha ansiedad querés tener chocolate? El mejor de todos es el amargo. El cerebro sabe qué elegir.

En el barrio chino de Capital Federal se pueden comprar legumbres, harinas, cafés orgánicos, tes y otros productos no industrializados.

En el barrio chino de Capital Federal se pueden comprar legumbres, harinas, cafés orgánicos, tes y otros productos no industrializados.

-Es muy difícil comer bien y tener un buen plan de alimentación, nutritivo, cuando uno está nervioso o estresado. ¿Aconsejás hacer yoga u otra actividad de meditación para emprender una dieta?

-Tenemos que hacer los dos ejercicios al mismo tiempo. Hacer una clase de yoga que te enseña a respirar, el taichi que te enseña a encontrar la armonía a través de la armonía de los meridianos, la medicación que te ayuda a calmar… Pero si tenés la mente muy inquieta se hace muy difícil. Es una conjunción de ambas cosas, por eso la alimentación yóguica y la ayurvédica tienden primero a través de la dieta -que es algo material, físico- a que estés en un punto medio, de anclaje interno, entonces de ahí las otras prácticas son mucho más sencillas.

-¿Cómo acompañás a un paciente al cambio de alimentación?

-Eso es un acto totalmente consiente. No podés obligar al otro a generar un cambio. Eso es imposible. Lo que podés hacer es guiarlo hacia una mayor conciencia según el estado de salud, según las ideas que tenga esta persona.

Vegetarianismo

-Actualmente se percibe mucha consciencia sobre el consumo de carnes por el cuidado del medio ambiente y el maltrato animal pero como vos decís en tu libro, muchas veces insistirle al otro a que deje las carnes es otra forma de violencia.

-Mirá, cuando yo era muy joven me dijeron una frase que nunca me olvide: Hittler fue vegetariano. Entonces, muchas veces la violencia se ejerce a través de caminos que tienen un noble fin pero el medio es inadecuado porque es obligar al otro a hacer un cambio que todavía no se ha propuesto o no está maduro para hacer. Eso es otra forma de violencia. El vegetarianismo es un camino muy personal.

-¿Creés que vamos hacia esa forma de alimentarnos?

-A mi entender, y esto piensa también parte de la antropología de la nutrición, el ser humano está evolucionando hacia el poder prescindir de la carne. Según algunas teorías, nuestra corteza cerebral ha obtenido todo lo que necesitaba de las carnes para su desarrollo. Por eso, en un momento fue imperioso su consumo. El giro hacia una nueva alimentación es un lento proceso, para el cual algunas personas están mucho más preparadas y lo sienten como algo propio. Ejemplo de ello son algunas civilizaciones orientales que basan su dieta en el reino vegetal. Eso es lo ideal. Para otros no es tan así.El maltrato animal y la degradación del medio ambiente son factores que alientan al vegetarianismo.

-¿Hay personas que no pueden dejar de comer carnes por una cuestión de salud?

-Hay personas que no pueden dejar de comer alguna carne porque al hacerlo se sienten mal o más débiles, o disminuyen mucho sus valores en sangre. Algunas personas, aún así, persisten y todo esto se soluciona perfectamente con una alimentación adecuada, y suplementos en algunos casos. Para otras, la solución es volver a la alimentación omnívora. Todo es absolutamente respetable. Yo creo que la forma de incentivar el vegetarianismo, ya sea por la crueldad hacia el animal que supone su consumo, y/o por el cuidado del medio ambiente, es a través de la educación y la toma de conciencia. El cambio sólo es posible a través de la toma de conciencia.

Queso express de batata creado por Martina Ciano, autora del libro Rico, Sano y Vegano.

Queso express de batata creado por Martina Ciano, autora del libro «Rico, Sano y Vegano».

F. minutouno