Cómo sigue la vida de las mujeres en Afganistán bajo el régimen talibán, a un mes de la toma de Kabul

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Los talibán aseguraron que los derechos de las mujeres serían protegidos de acuerdo con la Ley Islámica

El 15 de agosto marcó un antes y un después en la vida de millones de afganos, luego de que se consumara la toma de Kabul por parte de los talibán y con ello, el comienzo de un nuevo régimen bajo la Ley Islámica o Sharia: la vida ya no sería la misma para ninguno de sus habitantes. Sin embargo, la mayor preocupación estaba en las mujeres quienes habían tomado un rol más importante en la sociedad al poder trabajar, estudiar y movilizarse con plena libertad en los 20 años de presencia norteamericana en el terreno.

Ahora, los fantasmas del régimen que gobernó entre 1996 y 2001 reaparecían y millones de mujeres temían volver a ser marginadas sin poder hacer nada más que quedarse en sus casas y salir solo con un acompañante masculino. En este nuevo periodo que comienza bajo la Ley Islámica, los talibán manifestaron que sería distinto y que habían aprendido de sus errores, aunque reafirmaron que la mujer podría realizar todo lo que La Sharia permitiese, aunque esto quedara a interpretación de los lideres religiosos talibán.

Una de las primeras diferencias en el mes transcurrido se evidencia en la presencia de las mujeres en televisión. Pese a que los talibán buscaron mostrarse mas benevolos a occidente en este sentido al entrevistarse un líder talibán con la presentadora del canal afgano Tolo News Beheshta Arghand.

El pasado 30 de agosto, no obstante, Arghand confirmó en una conversación por WhatsApp con la cadena estadounidense CNN que había dejado Afganistán, en un vuelo de las fuerzas aéreas cataríes. “Dejé el país porque, como millones de personas, temo a los talibanes”, expresó la reportera. De la misma manera ocurrió con otras periodistas, abandonaron Afganistán por miedo a las represalias.

Entre quienes se quedaron en el país, las señales para las que trabajan optaron por ser mas conservadores a la hora de exponerlas ya que también tienen miedo: “La prensa es importante para ganar popularidad, pero lo que harán a la prensa en un mes o dos meses resta por verse”, aseguró el dueño de Tolo News Saad Mohseni. En este sentido, pese a no haber una legislación que los obligue, dicha señal actualmente tiene una sola mujer en cámara en su programa matutino del jueves y una presentadora de noticias.

Otros optaron por medidas mas drásticas: la emisora estatal RTA retiró sus presentadoras del aire hasta nuevo aviso. La independiente Zan TV, dirigida por mujeres, dejó de emitir programas nuevos. Pese a las diferencias en las decisiones, todos eligieron la cautela antes de trabajar en la “nueva normalidad”.

Otra de las preocupaciones giraba en torno al acceso a la educación que tendrían las mujeres. Durante el gobierno talibán de 1996-2001 estuvo prohibido para el sexo femenino, sin embargo tras la invasión norteamericana, se levantó la restricciones y miles de mujeres accedieron incluso a la educación universitaria.

La llegada del talibán coincidió con el regreso a clases, sin embargo, muchas afganas optaron por no volver a las aulas por miedo a sufrir consecuencias en su trayecto o mismo en los establecimientos. Sin embargo, paulatinamente algunas de ellas, ante el visto bueno del régimen comenzaron a retornar a las universidades y el colegio, aunque hay nuevas restricciones: deberán vestir una túnica abaya y un niqab que les cubra la mayor parte del rostro, a la vez que las clases se separarán por sexo o al menos divididas por una cortina.

La nueva normativa fue publicada a última hora del sábado no se ordena que las mujeres lleven el burka envolvente, pero el niqab cubre de hecho la mayor parte del rostro, dejando sólo los ojos al descubierto.

Las universidades están obligadas a contratar profesoras para las alumnas en función de sus instalaciones”, dice el decreto, y añade que hombres y mujeres deben utilizar entradas y salidas separadas. A su vez, establece que las mujeres deben terminar sus clases 5 minutos antes que los hombres para evitar cruzarse en los pasillos o salida.

Pese a que el Gobierno se ha mostrado mas permisivo respecto a los derechos de las mujeres, la realidad que viven, a semanas de la llegada del régimen talibán, es diferente a la de los últimos 20 años y muchas de ellas no permitirán ceder en los logros conseguidos en este tiempo.

En un hecho impensado, decenas de afganas se lanzaron a las calles para protestar contra los talibán en reclamo de “una participación significativa en la vida pública” de Afganistán.

La manifestación en Kabul se produce un día después de que las mujeres organizaran una manifestación similar en la ciudad occidental afgana de Herat. En esa protesta, las mujeres sostuvieron un gran cartel que decía: “Ningún Gobierno puede ser duradero sin el apoyo de las mujeres”. Nuestras demandas: el derecho a la educación y el derecho a trabajar en todos los ámbitos”.