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Degollaron a un estudiante de medicina y hay dos prófugos

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3 DE Diciembre 2019 – La Justicia ordenó la captura de dos de sus amigos, que abandonaron sus casas luego de declarar como testigos.

El lugar donde hallaron el cuerpo del estudiante asesinado por sus amigos.

Un estudiante de medicina que estaba desaparecido fue encontrado degollado en el cauce seco de un arroyo al sur de la ciudad chubutense de Comodoro Rivadavia, y por el hecho la Justicia ordenó la captura de dos de sus amigos que abandonaron sus casas luego de declarar como testigos y aportar datos contradictorios.

La víctima del homicidio fue identificada por los investigadores como Alexis Cueva (23), mientras que los sospechosos son Leonardo David Bustamante (24) y Renzo Fernando Muñoz (25).

Cuevas, quien estudiaba medicina en la sede de Comodoro Rivadavia de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, fue encontrado asesinado el pasado jueves tras permanecer desaparecido desde el 23 de noviembre último.

Ese día, el estudiante había sido reportado por sus familiares como desaparecido y su cuerpo fue encontrado seis días después en el fondo de un cañadón, sobre el cauce seco del arroyo «La Mata».

En base a los peritajes realizados, los pesquisas creen que el lugar del hallazgo es una escena secundaria y que al estudiante lo mataron en otro sitio para luego arrojar allí el cuerpo, desde una altura no inferior a los 15 metros.

El pedido de captura de Bustamente y Muñoz fue dispuesto por la jueza de Comodoro Rivadavia, Raquel Tasselo, a instancias de la fiscal Camila Banfi, luego de que abandonaran sus domicilios tras prestar declaraciones contradictorias.

El hallazgo del cuerpo del estudiante se produjo gracias a un informe que brindó la compañía telefónica, en el que consta una llamada realizada por el celular de la víctima desde la zona sur de Comodoro Rivadavia, que fue detectada por una torre de señal que está entre esa ciudad y el balneario de Rada Tilly, en el extremo sur del Chubut, sobre la costa atlántica.

«Ahí no solo se registró la señal del teléfono de la víctima sino que también existen otros dos teléfonos que se activaron y que pertenecen muy probablemente a los dos sospechosos buscados, quienes formaban parte del mismo círculo de amistades y entraron en contradicciones cuando se los requirió», explicó la fiscal Banfi.

A raíz de ese dato, se llevó a cabo un rastrillaje del que participaron más de 100 efectivos que se desplegaron por la zona de campos en camionetas todo terreno, a pie y a caballo, quienes recorrieron la zona hasta encontrar el cuerpo.

Luego de eso, la pesquisa se centró en establecer cuáles habían sido los últimos movimientos de la víctima y los investigadores llegaron así a sus amigos a Bustamante y Muñoz, con quien Cueva había sido visto por última vez antes de desaparecer.

«Ellos dieron datos contradictorios», explicó Banfi.