Dejó su trabajo en un unicornio para revolucionar una industria dormida: hoy vende1500colchones por mes y llegan en caja

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Luego de una mala experiencia de compra, un ingeniero industrial con experiencia en el mundo digital se embarcó en crear una empresa de colchones diferente. Se asoció con un amigo y este año van a facturar $ 800 millones.

Dejó su trabajo en un unicornio para revolucionar una industria dormida: hoy vende 1500 colchones por mes y llegan en caja

Matías Burstein, un ingeniero industrial de 32 años, hizo toda su carrera en empresas digitales y de e-commerce. Pasó por unicornios como Despegar y la brasilera VTEX , y estuvo en los inicios de Linio, la empresa que terminó adquiriendo Falabella. Con toda esa experiencia, Burstein se había vuelto un referente de las compras online en su grupo de amigos.

Cada vez que alguno tenía que hacer una compra, le pedía una recomendación a Burstein. Hasta que un día uno le consultó dónde podía comprar un colchón online, pero él no supo encontrar un lugar para recomendar. Pensó, entonces, que había un espacio para innovar en una industria tan tradicional como la de los colchones.

Inquieto, empezó a investigar qué se necesitaba para revolucionar el sector encargado de las noches de sueño de los argentinos. Todavía conservaba su trabajo, pero en sus ratos libres se dedicaba a explorar sitios de otros países para ver cómo aggiornar la experiencia de compra por estas latitudes. Burstein identificó que había tiempos de entrega muy altos, promociones excesivas, la imposibilidad de probar el producto y devolverlo. Partiendo de eso, se propuso definir una propuesta superadora.

Patricio Fiaschi y Matías Burstein.

Hasta el momento estaba solo, pero en un asado se cruzó con un amigo de un amigo, Patricio Fiaschi, también ingeniero industrial, que tenía experiencia en plantas productivas, y le propuso sumarse al proyecto. En febrero de 2019 empezaron formalmente y estuvieron 9 meses desarrollando el producto y preparando su estrategia para lanzar, finalmente, en noviembre de ese año.

Para arrancar, consiguieron US$ 50.000 de amigos y familiares y diseñaron sus productos en conjunto con proveedores. Todos sus productos son 100 por ciento nacionales.

QUÉ VIENE EN LA CAJA

Una de las características de sus colchones es que vienen en una caja de cartón ya que están comprimidos y sellados al vacío. Esto mejora la logística y la experiencia del usuario ya que entra en cualquier ascensor y es sencillo de subir por escaleras.

«Vimos que el tema de la caja era una tendencia mundial y nos inspiramos en marcas de afuera y adaptamos mucho al mercado local. Tuvimos que entender cómo duermen los argentinos y ver qué colchón prefieren. Cuando uno se lanza en industrias con marcas establecidas, tiene que tener una propuesta muy fuerte y que llame mucho la atención. Apostamos por las 30 noches de prueba gratis, fuimos los primeros en hacerlo. Entendimos que el que compra online necesita la seguridad de poder devolverlo si no le gusta sin dar muchas explicaciones», explica Burstein a El Cronista.

Antes de lanzarse eran 3 en el proyecto (junto con su hermano, Julián, que también se sumó). Pero con la pandemia y el boom de compras online, sumado al interés de los compradores por renovar sus casas, crecieron a pasos agigantados. Un año y medio después ya son 34 empleados que trabajan de forma híbrida entre sus casas y las oficinas y depósito que tienen en Palermo y Pacheco.

«Nuestro canal de salida fue el online y somos una empresa digital, pero escuchamos a los clientes y estamos empezando a entender si valorarían conocer nuestros productos antes de comprarlos. La omnicanalidad está muy presente en nuestros procesos de compra. Hay gente que quiere conocerlo y estamos repensando de poder dar esa posibilidad de hacerlo si así lo desean«, menciona el fundador sobre la posibilidad de abrir, a futuro, tiendas físicas propias.

Manejan el proceso de punta a punta, y eso es lo que les permite garantizar envíos en el día y una rápida atención al cliente, además de su garantía de 30 noches de prueba.

En cifras:Fundación: 2019Inversión inicial: US$ 50.000Facturación 2021: $ 800 a 900 millonesCantidad de empleados: 34

«Desde el momento cero tuvimos procesos escalables que nos permitieron crecer a este ritmo. Sumamos gente nueva todo el tiempo. En cuanto a producto, hubo un tiempo durante la pandemia faltaron algunas materias primas a nivel mundial, pero pudimos resolverlo teniendo buenos acuerdos con nuestros proveedores y priorizando la buena experiencia», menciona Burstein sobre el proceso que les permitió llegar a la fecha vendiendo 1500 colchones por mes. «Hace un año y medio cuando compramos el primer lote de 300 colchones teníamos miedo de si íbamos a poder recuperar esa inversión. Hoy nos motiva el volumen que vemos porque la gente nos sigue eligiendo», completa.

Además, desarrollaron otros productos como almohadas y camas que también llegan en caja y pueden armarse fácilmente. A futuro, tienen la idea de ir desarrollando nuevos ítems en base a lo que sus clientes demanden.

Este año van a cerrarlo con una facturación que rondará entre $ 800 y 900 millones y no descartan salir a buscar financiamiento para acelerar su crecimiento.

Por último, el emprendedor destaca que también están trabajando con iniciativas de impacto en la comunidad, como un proyecto en el cual le dan una nueva vida a los colchones usados de sus clientes y trabajan con organizaciones como Media Pila para incluir regalos como antifaces para dormir hechos por la fundación.