Día Mundial de la Hipertensión: ¡más condimentos, por favor!

0
211

  • 2020-05-17

La hipertensión arterial, o comúnmente llamada “presión alta” hace referencia a la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias cuando el corazón bombea.

Cada 17 de mayo se celebra el Día Mundial de la Hipertensión Arterial con el propósito de concientizar al mundo sobre la prevención, diagnóstico y control de la presión arterial elevada, considerada como el principal factor de riesgo en el desarrollo de Enfermedades Cardiovasculares. 

Según datos de la 4° Encuesta Nacional de Factores de Riesgo 2018, la prevalencia aumentó a un 34,7% y sólo la mitad tenía un adecuado control.  

La hipertensión arterial, o comúnmente llamada “presión alta” hace referencia a la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias cuando el corazón bombea. Quiere decir que cuanto más alta es la presión, más esfuerzo tiene que hacer el corazón para bombear y poder distribuir la sangre por todo nuestro cuerpo. Al ser una enfermedad silenciosa, debido a que no suele presentar síntomas en el corto plazo, el riesgo es aún mayor y muchas veces se desencadenan complicaciones graves como infarto, ACV o daño renal.

El exceso de peso, el tabaquismo y el elevado consumo de sodio en la alimentación son factores de riesgo que aumentan la posibilidad de desarrollar hipertensión en el futuro. 
Afortunadamente son factores en los cuales uno puede aportar su granito de arena para intentar modificarlos. Los cambios en el estilo de vida son fundamentales para poder prevenir y/o retrasar su aparición, pero eso depende de vos. 

En Argentina se estima que el consumo de sal promedio por persona es 11 gramos, mientras que la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es de 5 gramos por día. Es un dato alarmante, que además no contempla el uso de sal que usamos para cocinar, con lo cual todo el excedente que consumimos, proviene de los alimentos con alto contenido de sodio.  

Para llevar un adecuado control de la enfermedad, no basta únicamente con monitorear la presión de manera regular. Es fundamental adoptar un estilo de vida saludable, mantener el ejercicio físico, evitar el consumo de alcohol y tabaco, y llevar una alimentación variada basada en alimentos naturales. Además, disminuir el consumo de sal o de alimentos con alto contenido de sodio, utilizar más condimentos en la preparación de las comidas,  suprimir el uso del salero en la mesa es una manera de prevenir o de controlar la presión en aquellas personas que ya la padecen.