domingo, septiembre 26

Diputados: Analista estima que el kirchnerismo podría lograr mayoría propia con una elección sin sobresaltos

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En la Cámara baja se renuevan bancas de 2017, la mejor elección de JxC. Con diez más de las que arriesga, el oficialismo tendrá el quórum. El 2021 promete ser agitado políticamente. A los desafíos económicos que debe afrontar el gobierno sumado a la gestión de la pandemia y su consecuente calendario de vacunación se agrega que el corriente año es electoral. En el mes de octubre se celebrarán elecciones de medio termino en las que el oficialismo pondrá toda la carne al asador para lograr la mayoría que le permita controlar la Cámara de Diputados. El analista Gabriel Ziblat, sostuvo para Perfil que el gobierno puede alcanzar este objetivo sin sobresaltos: el Frente de Todos lograría una mayoría propia y podría aprobar los proyectos bloqueados hasta el momento por la posición.

Esto se debe a que se renuevan las bancas que se obtuvieron en 2017, en la que fue la mejor elección de Cambiemos, y donde además el kirchnerismo y el massismo fueron separados, dividiendo sus votos. Así, Juntos por el Cambio pondrá en juego 60 bancas y el Frente de Todos apenas 51. Se renuevan 127.

La reforma judicial o la modificación del Ministerio Público Fiscal, son ejemplos de iniciativas que pasaron sin dificultades por el Senado y que no lograron consenso en la Cámara baja.

Desde ambos sectores del arco político son conscientes de la situación y de lo que hay en juego en estas elecciones por lo que ya trabajan a destajo para retener y sumar la mayor cantidad de bancas posibles. Es que con el quórum propio en discusión, cualquier banca en disputa terminará siendo clave. Por eso mismo, también el armado de las listas será motivo de discordias. Para el oficialismo por eventuales acuerdos que pueda hacer con los gobernadores de determinadas provincias y para el oposición por las alianzas que se alcancen con dirigentes que después puedan armar bloques propios.

Según sostiene Ziblat, la oposición prepara una estrategia segmentada por provincia. En Buenos Aires, apuestan a instalar el peligro de una “Cristina eterna” si el oficialismo logra la mayoría en Diputados. En dicho distrito es donde más difícil es hacer proyecciones. No solo porque todavía faltan nueve meses para que la gente decida su voto, con crisis económica y sanitaria todavía mediante, sino porque la oferta electoral puede variar significativamente la distribución de bancas. El sistema D’Hondt (cálculo proporcional para distribuir las bancas) y el piso electoral del 3% puede hacer que un partido menor pase de no ganar ninguna banca a sumar dos. ¿El FIT repetirá el resultado 2017 y se llevará dos bancas? ¿Los liberales podrán crecer o quedarán como un espacio testimonial como en 2019? Juntos por el Cambio hizo una gran elección en 2017 por lo que si no mantiene dichos números es inevitable que pierda bancas cuando se conforme la nueva Cámara.

De los 35 diputados de PBA que terminan su mandato en 2021, 16 son del Frente de Todos y 14 de Juntos por el Cambios (2 del FIT, 1 de Consenso Federal y 2 de otros bloques). En 2017, el kirchnerismo se quedó con 13 (sacó el 36%), pero el massismo (junto a Margarita Stolbizer) sumó otros 4 y el espacio de Randazzo, uno más. En 2019, todo el peronismo unido ganó 19 bancas (52%). En una elección que se avizora polarizada, como la última, y con el Frente de Todos manteniendo la unidad, es de esperar que, como mínimo, el Gobierno conserve los 16 que arriesga.

En el resto del país la oposición tiene menos para perder a partir de lo analizado por Ziblat. En CABA y Santa Fe el oficialismo arriesga 3 bancas y hoy tendría un piso electoral más alto que el de 2017. En Córdoba y Mendoza, solo una. Jujuy, Chaco, Tucumán, Santa Cruz, Salta y Formosa, son provincias donde también podría sumar más diputados de los que tiene que renovar. Con diez bancas más de las que ganó en 2017 confirma la mayoría propia. Un resultado que no sorprendería en el mundo político.