Djokovic no pudo con su genio: escandaloso final del número 1 en Tokio

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El serbio perdió ante Pablo Carreño Busta en la disputa por el bronce y luego decidió no presentarse al dobles mixto cuando esperaba su compañera Nina Stojanovic Novak Djokovic llegó a los Juegos Olímpicos de Tokio como una de las grandes figuras del deporte mundial. Sus consagraciones en Australia, Wimbledon y Roland Garros lo dejaron ante la posibilidad única de conseguir el Golden Slam (los cuatro Grand Slam más el oro olímpico) por primera vez en la historia para un tenista masculino, hito que sólo Steffi Graf pudo obtener en 1988. Sin embargo, su realidad en el evento realizado en Japón estuvo lejos de las expectativas que generó en la previa.

El número 1 del mundo para el ránking ATP abrió camino con un triunfo ante el boliviano Hugo Dellen por doble 6-2, luego eliminó al alemán Jan-Lennard Struff por 6-3 y 6-4. En la tercera ronda despachó al español Alejandro Davidovich Fokina por 6-3, 6-1 y en los cuartos de final venció a la esperanza local Kei Nishikori con un contundente 6-2 y 6-0. Las semifinales lo enfrentaron con el alemán Alexander Zverev, cuyo historial entre ambos hasta ese momento estaba con un saldo favorable de 6 triunfos y 2 derrotas.

Envalentonado por esos únicos registros positivos frente a una leyenda del tenis como Nole, Sascha no quiso pasar desapercibido y provocó el batacazo más grande de la cita olímpica en deportes individuales: 1-6, 6-3, 6-1 para dejar en el camino al principal favorito y avanzar a la final. Si bien el serbio todavía podía conseguir la medalla de bronce, las chances del Golden Slam se desvanecieron en la formidable actuación del oriundo de Hamburgo.

El español Pablo Carreño Busta resultó el rival por el tercer puesto. Para agregarle un mayor dramatismo a esta semana de Djokovic, el mejor jugador del planeta no logró repetir el bronce obtenido en los JJOO de Pekín 2008 y perdió por 6-4, 6-7 (6) y 6-3. Aunque lo peor se vio en la actitud del tenista balcánico: una vez más no controló su ira, rompió su raqueta contra el logo de los Juegos y como si fuera poco, se bajó de su participación en el dobles mixto junto a su compatriota Nina Stojanovic. De esta manera, también dejó con las manos vacías a su compañera.

Más allá del resultado inesperado y de la falta de respeto para con Stojanovic, Novak volvió a evidenciar que sus conductas antideportivas no hacen más que achicar su grandeza; algo que ahora tomó transcendencia planetaria pero que siempre estuvo en discusión dentro del micromundo del tenis. En contrapartida, Roger Federer y Rafael Nadal, los otros dos máximos ganadores de Grand Slam (suman 60 títulos entre los tres), son amados por el público a partir de sus intachables comportamientos.

Fuera de las canchas sumó otro capítulo de controversia en relación a Simone Biles, gimnasta prodigio de 24 años que se bajó de sus competencias por problemas psicológicos y de ansiedad. “Sin presión no hay deporte profesional. Si su objetivo es estar en la cima del juego, será mejor que comience a aprender a lidiar con la presión“, fueron las palabras del serbio, quien también se vio desbordado por la presión y selló su participación en los Juegos Olímpicos Tokio 2020 sin medallas y con un desenlace escandaloso.