El enigma presidencial de Vidal: se bajará si Macri lanza su candidatura, pero podría compartir fórmula con él

0
148

La exgobernadora bonaerense tiene ganas de pelear por la presidencia, pero si su mentor y fundador del PRO se presenta, declinará sus pretensiones. Mientras tanto, recorre las provincias. Los más entusiastas se ilusionan con una dupla en las PASO, aunque por ahora es solo un rumor.

Juntos por el Cambio ya tiene varios jugadores de peso: en carrera están el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larretay la presidenta del PRO Patricia Bullrich. Ambos son los que hoy pelean por la candidatura amarilla de cara a las PASO. Pero no son los únicos. La figura del expresidente Mauricio Macri sobrevuela cualquier discusión dentro o fuera del espacio, aunque todavía no define su futuro. Y también hay alguien de su riñón que se anota en la compulsa.

Se trata de la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, que desde hace tiempo asegura querer ser presidenta. Vidal es uno de los activos del PRO, muchos creen que su suerte pudo haber sido otra en 2019 si se animaba a desdoblar la elección de los comicios nacionales. Pero allí -y ahora- se mantuvo fiel a su mentor. Macri la necesitaba para sumar en PBA y ella aceptó, a riesgo de perder la reelección. Hoy, vive un escenario similar, con su suerte atada a la decisión del expresidente.

“María Eugenia es muy tajante: ella dice que si Macri compite, ella no. Eso es una diferencia con el resto de los candidatos”, remarcó a TN un vidalista de la primera hora. Pero hay más sobre la campaña de bajo perfil de Vidal. Considera que no hay que hablar en estos momentos de candidaturas con una situación económica que se acerca al 7% de inflación mensual. “Es estar desconectado de la realidad”, apuntan en su entorno.

Su discurso va en el mismo sentido: hace una fuerte crítica a la política y plantea que hay que eliminar los privilegios. La exgobernadora quiere reducir la planta de empleados políticos. Lo hizo en su gestión y prometió volver a hacerlo “si es presidenta”.

Y a la visión sobre lo que debe hacerse, le suma el factor del vínculo con Macri. En el fondo, todo depende de la decisión del fundador del partido amarillo, en una suerte de juego de espejos con Cristina Kirchner. Su gravitación condiciona a su espacio y hasta al rival. Pero la lealtad no es solo peronista, y allí radica tal vez el as bajo la manga de la exgobernadora.

Desde un sector del principal accionista de Juntos por el Cambio sostienen que Macri tiene alguna preferencia por ella y en esa lógica se da el planteo de la fórmula compartida. La dupla tiene un antecedente exitoso, aunque con el orden inverso de los factores: en 2011, Macri, entonces jefe de Gobierno porteño, obtuvo la reelección por casi el 65% de los votos, acompañado por María Eugenia Vidal como vice. Los más entusiastas se aferran a aquel antecedente y pregonan que se puede repetir, con la exgobernadora al frente de la boleta. “Está dando vueltas, pero no hay que aventurarse”, sostienen con los pies en la tierra los más allegados.

María Eugenia Vidal de campaña en Córdoba (Foto: NA)
María Eugenia Vidal de campaña en Córdoba (Foto: NA)

Mientras tanto, la campaña llegó hace rato. Vidal mantiene un perfil bajo en comparación con sus compañeros del PRO, pero no frena sus recorridas por todo el país. Días atrás estuvo en Mendoza, próximamente hará lo propio en Entre Ríos, Corrientes, Córdoba y Santa Fe. También recorre 2 o 3 veces por semana distintos puntos de la provincia y este martes estará en La Matanza, punto neurálgico del conurbano bonaerense.

De esta manera, Vidal sostiene sus dichos con hechos: quiere ser presidenta y mueve sus fichas para al menos llegar con chances. Y si bien arranca de atrás, con desventaja respecto de sus compañeros amarillos como Larreta o Bullrich, no es menor el dato de que corre con el caballo del comisario. Si al final del juego se queda con la venia de Macri, su suerte puede cambiar.