martes, junio 18

El fuerte reclamo de la iglesia al kirchnerismo: “Todos gritan y nadie escucha”

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Monseñor Oscar Ojea emitió un duro documento en medio de una fuerte crisis económica y social, criticando al Gobierno y exigiendo responsabilidad social frente al avance de la pobreza.

Desde la Iglesia emitieron un documento muy crítico hacia la dirigencia política en el que apuntaron que “todos gritan y nadie escucha”. Y acudieron a la figura del Papa Francisco, como un “ejemplo” de diálogo.

“El Papa Francisco pone en práctica estas actitudes en su diálogo con los jóvenes en el documental “Amen, Francisco responde”. Allí lo vemos “entrar” en la conversación en la que chicos y chicas ya están compartiendo. El Papa se integra como uno más en la charla”, explicaron.

En el marco de la 122° Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Oscar Ojea redactó un texto que leyó a los presentes en el que destacó que “vivimos una cultura en la que todos gritan y nadie escucha”.

“Francisco participa de el con un estilo humilde, que lo hace cercano, sabiendo que vivimos una cultura en la que todos gritan y nadie escucha. El Papa los escucha. Esta es una actitud profética, no demagógica. Llega y se sienta a escuchar. No va a bajar línea, se integra en la conversación y escucha largamente”, insistieron, marcando las fuertes diferencias actuales con la dirigencia política local.

“El Papa se preocupa por empatizar con el interlocutor. Comienza valorando en ellos lo que puede valorar y luego expresa serenamente el pensamiento de la Iglesia sin imposiciones. Dice lo que sabe y lo que puede expresar”, agregaron en el documento.

En tono profundamente crítico, apuntó al Gobierno de Alberto Fernández por el avance de la inflación y la intensa crisis.

Durante julio del año pasado, en el marco de otra corrida cambiaria y una inflación que tocaba el récord de 5,3%, que terminó con la salida de Martín Guzmán del ministerio de Economía, desde la Iglesia denunciaron una “inflación asfixiante que genera miseria”, y le reclamaron a la dirigencia “responsabilidad política” al mismo tiempo que advirtieron que cada vez más personas se veían obligadas a recurrir a los comedores populares. “No es posible morirse de hambre en esta tierra”, sostuvieron.