miércoles, abril 24

El Gobierno activa otro tramo del swap con China para calmar la tensión cambiaria en la previa electoral

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Nota extraída de TN por Julia D`Arriso

El presidente, Alberto Fernández, llegó a Shanghái y espera anunciar el próximo miércoles la activación de US$5000 millones del acuerdo de intercambio de monedas con el gigante asiático. Preocupación por las reservas antes del 22 de octubre.

La turbulencia cambiaria que llevó al dólar blue a superar los $1000 puso nuevamente en alerta la situación de las reservas del Banco Central. Por eso, el Gobierno apura la activación del segundo tramo del swap con China para fortalecer las reservas e intentar descomprimir la tensión cambiaria.

El presidente, Alberto Fernández, llegó a Shanghái esta madrugada, donde mantendrá una serie de encuentros que incluyen una reunión con Dilma Rousseff para insistir en la incorporación de la Argentina al banco de los BRICS, y en los próximos días llegará a Beijing para oficializar la disposición del segundo tramo del intercambio de monedas con el país asiático.

El anuncio se haría el miércoles 18 por la mañana y se oficializaría la disposición de US$5000 millones que sirven para robustecer las reservas y permitirán afrontar el pago de importaciones y cancelar otros compromisos financieros. Por ejemplo, a fines de octubre hay que afrontar US$2580 millones de vencimientos con el FMI. Si bien en el Palacio de Hacienda aseguran que hay DEGs (la moneda del Fondo) disponible para cubrir esos montos, ya se usaron los yuanes del swap para pagarle al organismo anteriormente.

Una de las mayores cuestiones que inquieta al Gobierno tiene que ver con la posibilidad de utilizar esos montos para intervenir sobre el mercado cambiario y así calmar una eventual corrida.

Sobre el swap con China recae una importante cláusula de confidencialidad, por lo que los detalles sobre las condiciones del acuerdo no están clarificados del todo, pero el Ejecutivo asegura que la disponibilidad de los fondos chinos servirán para contener el escenario cambiario, ya que los yuanes podrían utilizarse para liberar importaciones y que los dólares que inicialmente irían a ese objetivo finalmente podrían destinarse a intervenir sobre el mercado de los financieros.

Alberto Fernández viaja a China en busca de activar el segundo tramo del swap. (Foto: Presidencia)
Alberto Fernández viaja a China en busca de activar el segundo tramo del swap. (Foto: Presidencia)

La activación del segundo tramo es clave para el oficialismo por la frágil situación en la que se encuentran las reservas, que estimaciones privadas arrojan en negativo por unos US$7000 millones para las reservas netas.

A modo de ejemplo, desde el viernes previo a la escalada del blue, las reservas brutas cerraron en US$26.259 millones, mientas que el pasado jueves -último día hábil- se ubicaron en US$25.224 millones, lo cual representa una pérdida de US$1035 millones.

Qué es el swap con China y por qué es un acuerdo tan confidencial

El swap con China es un acuerdo de intercambio de monedas entre bancos centrales. Este acuerdo está cubierto por una fuerte confidencialidad. De acuerdo a un pedido de acceso que realizó TN, ese hermetismo tiene que ver con “evitar divulgaciones que puedan generar disrupciones de mercado, afectando la relación entre ambos bancos centrales y poniendo en amenaza la continuidad de los acuerdos”.

Dicho de otro modo, el Gobierno explicó que la divulgación de las condiciones del swap con China puede poner en riesgo la continuidad del acuerdo, por lo que se vería afectada la relación bilateral entre los países.

El intercambio de monedas entre China y la Argentina comenzó en 2009. Luego, en 2014, se firmó un segundo acuerdo que se renovó tres años después y en 2018 se cerró un pacto suplementario. En agosto de 2020 se firmó el entendimiento que fue renovado nuevamente en junio de 2023 por tres años más. Es decir, hasta agosto de 2026.

En abril, Sergio Massa anunció que la Argentina activaba el swap para pagar importaciones con yuanes en lugar de dólares y el 2 de junio, el Gobierno anunció la renovación del acuerdo de monedas por 130.000 millones de yuanes -unos US$19.000 millones- por tres años y que se duplicaría el monto que se puede utilizar. El tramo “de uso” pasó así de 35.000 millones de yuanes a 70.000 millones de esa moneda, equivalente a US$10.000 millones.

La última información sobre el pacto de intercambio de monedas se conoció cuando el Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó los aspectos técnicos de la quinta y sexta revisión del programa con la Argentina. Allí, el Fondo explicó que “la línea swap ha sido activada en varias ocasiones para proporcionar apoyo de liquidez a corto plazo, incluso para apoyar la financiación de las importaciones”.

El Presidente del BCRA, Miguel Pesce, firmó la renovación del swap con China durante la gira que encabezó Sergio Massa por el gigante asiático. (Foto: Ministerio de Economía)
El Presidente del BCRA, Miguel Pesce, firmó la renovación del swap con China durante la gira que encabezó Sergio Massa por el gigante asiático. (Foto: Ministerio de Economía)

“En enero de 2023 se activó el equivalente a unos US$5000 millones y a mediados de agosto se utilizaron aproximadamente US$3800 millones de dólares del primer tramo”, puntualizó el FMI, que reveló así el monto utilizado por el Gobierno. Esto fue en agosto pasado.

Según el reporte del FMI, el swap de monedas con China tuvo varios usos: para financiar importaciones y cumplir con las obligaciones de deuda con bonistas privados. También explicó que se usaron US$1000 millones para cumplir con el Fondo en junio. Y el Banco Popular de China concedió un “préstamo puente” de US$1700 millones para que el gobierno argentino pudiera afrontar los vencimientos con el ente multilateral de crédito en julio. En estas dos ocasiones, por primera vez se utilizaron yuanes para cubrir los compromisos pautados con el FMI. El dinero del “puente” se devolvió en su totalidad y automáticamente después de que el Fondo aprobó la última negociación con el Gobierno.