sábado, julio 20

El Gobierno dejó activas dos opciones para esquivar el acuerdo con el FMI e intervenir en los mercados

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Las operaciones oficiales sobre los títulos públicos no se terminarán, a pesar de lo que las autoridades argentinas pactaron con el Fondo. Alertan que no solo se generará emisión monetaria y presión en la brecha, sino que también se mantendrán las tasas reales negativas por más tiempo

En materia de política monetaria, el Gobierno se comprometió con el FMI a que el Banco Central no siga financiando al Tesoro y también indicó que dejará de intervenir en el mercado de bonos. Sin embargo, esos planes contrastan con dos “ventanas” que seguirán activas, tanto para la emisión monetaria como para la participación oficial en los mercados de deuda en pesos.

Se trata de dos mecanismos que el Banco Central (BCRA) utiliza desde 2022 y que ya ratificó que seguirán vigentes. El primero es la ventanilla de opciones de compra (puts) sobre títulos públicos, con vencimiento hasta fines de 2027. Una alternativa que solo los bancos le pueden comprar -a cambio de una prima- para tener una suerte de “seguro” de compra para esa deuda.

“Lo que busca el BCRA con los puts es que los bancos tengan un seguro de escape: si se caen las cotizaciones, tienen un comprador para esos bonos. Les da la seguridad a las entidades de adquirir esos títulos públicos porque tienen a quien vendérselos. Si los precios caen mucho, ahí el BCRA actúa como prestamista y va a ser expansivo porque va a inyectar pesos”, explicó Martín Polo, jefe de research de Cohen.

El Banco Central actúa como comprador de última instancia para los bonos que tienen los bancos. (Foto: NA)
El Banco Central actúa como comprador de última instancia para los bonos que tienen los bancos. (Foto: NA)

Por su parte, la consultora Outlier añadió que “siguen teniendo el objetivo de generar las condiciones para que la liquidez bancaria salga del balance del BCRA y vaya a financiar al Tesoro” en un contexto de reducción de la deuda de la autoridad monetaria.

Con relación a esta “ventanilla” de liquidez, el staff report del FMI publicado esta semana dijo que se espera que las compras de bonos que resulten de las operaciones de put “se compensen totalmente con el rescate gubernamental de títulos en poder del BCRA, en consonancia con el techo cero reforzado al financiamiento monetario en el marco del programa”. El Gobierno viene actuando en ese sentido y en las dos licitaciones de bonos de enero utilizó parte del dinero recaudado para recomprarle títulos a la autoridad monetaria.

Cómo operará el Gobierno para mantener bajas las tasas de los bonos

El Gobierno también le dijo al FMI que se retirará del mercado secundario de bonos, pero hace pocos días el BCRA informó que seguirá operando en el segmento en pesos, de modo tal de sostener un determinado nivel de precio y tasa (a mayor cotización, menor rendimiento).

“Intervendrá en el mercado secundario estos títulos del Tesoro poniendo puntas compradoras en hasta un máximo de 2% de diferencia de tasa por sobre el cierre anterior”, explicó un reporte de Aurum. Y agregó: “El impacto en esto es no solo la posible emisión al operar en estas puntas, sino el techo que se le pone a la suba de tasas, tratando de mantener las tasas reales en terreno negativo”.

Aunque el Gobierno le prometió al FMI que se correrá del mercado de bonos, el Banco Central seguirá interviniendo. (Foto: Twitter /OPEarg).
Aunque el Gobierno le prometió al FMI que se correrá del mercado de bonos, el Banco Central seguirá interviniendo. (Foto: Twitter /OPEarg).

En la misma línea se manifestaron los analistas de Outlier: “Salir a sostener precios en este contexto se traduce en ponerle un contrapeso a la suba de la tasa real que debería producirse a medida que el proceso de licuación de los saldos reales avance. Léase, toda la mejora de la tasa real tiene que ver con la baja en las expectativas de inflación, pero el plan no tiene anclas de expectativas de inflación, ni elementos para amortiguar la inercia inflacionaria. Con lo cual, como mínimo, vamos a ver un proceso de mejora de la tasa real más lento”, apuntaron.

Y advirtió que forzar tasas más negativas de las que surgirían naturalmente en un mercado con cepo cambiario -como el actual- significa inyectar más pesos y eso podría traducirse en una brecha cambiaria todavía mayor al 50% que se observa en los últimos días.

Juan Manuel Truffa, socio de Outlier, explicó que esta decisión de sostener determinado nivel de tasas para facilitar el proceso de licuación requerirá una sintonía fina por parte del Gobierno. En ese sentido, destacó que en la licitación de bonos que se realizó la última semana, la secretaría de Finanzas tomó nota de eso y convalidó rendimientos más altos.