El laboratorio a cargo de los testeos obligatorios enEzeiza se creo hace 4meses y no tiene experiencia en análisis clínicos

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Una Decisión Administrativa del Gobierno impuso los testeos obligatorios a quienes arriben al país: las polémicas que esconde este millonario negocio Conforme fueron avanzando los casos positivos de coronavirus en Argentina, el Gobierno fue aprobando diversas medidas para mermar el incremento de los contagios y una de ellas fue que todos los argentinos que llegaran a Ezeiza deben pagar obligatoriamente $2500 por el test de antígenos. Hasta aquí, nada fuera de lo común, sin embargo, una investigación del periodista de La Nación Diego Cabot reveló que la empresa que está detrás de los hisopados fue creada solamente meses atrás, sin antecedentes clínicos cuyas dueñas tampoco tienen experiencia en el rubro.

Según pudo confirmar el periodista, Paola Perillo Orellana, está inscripta en la categoría más baja, con una facturación de $18.000 por mes; la otra, Laura Cáceres, puede facturar hasta $34.700 cada 30 días. Ambas figuran como dueñas de Labpax, la firma que maneja todos los hisopados requeridos para entrar al país y que genera al menos cinco millones de pesos por día.

La empresa también realiza testeos para quienes salen del país y deseen tener su resultado negativo para mostrar en su lugar de destino. Aquí los valores son otros: $4000 el hisopado y $6000 el PCR. “Las previsiones de quienes conocen la demanda de ese tipo de test consideran que la recaudación seguramente está entre seis y siete millones de pesos diarios“, asegura Cabot.

Ante esta maniobra polémica, desde el ministerio de Salud y de Transporte se deslindaron de cualquier responsabilidad ya que la contratación estuvo a cargo de Aeropuertos Argentina 2000 (empresa concesionaria del Aeropuerto de Ezeiza). Sin embargo, la decisión administrativa 268, que dio nacimiento al requisito de los testeos obligatorios al arribar al país, estableció que esas eran las autoridades de aplicación de la puesta en marcha de los hisopados en la estación aérea Ministro Pistarini.

Desde la compañía de Eduardo Eurnekian “indicaron que no estaban al tanto de que el servicio de salud, vital para controlar la pandemia, lo prestaba Labpax. Sin embargo, AA2000 firmó un contrato de colaboración con la Fundación Educativa San Lázaro, manejada por la propia empresa, para que organice el sistema de testeos en espacios cedidos por la concesionaria. Finalmente, la fundación fue la que delegó el sistema en Labpax, representada al momento de la rúbrica por Laura Cáceres” consigna el periodista a cargo de la investigación.

Cabot intentó hablar con algunas de las dueñas de Labpax pero no obtuvo respuesta: no las halló en ninguno de los domicilios. Sí logró contacto con el esposo de Caceres pero se negó a hablar. Situación similar se vivió en el lugar donde se realizan los testeos en el aeropuerto, los asistentes de la firma recibieron una orden: no hablar con la prensa.

El puesto de los testeos se transformó en un negocio muy rentable: El set para hisopar de la marca Abbot tiene un costo de entre 4 y 5 dólares más la mano de obra para la extracción de la muestra. Las monotributistas lo cobran 28 dólares, según dijo a La Nación un viajero que llegó desde Estados Unidos y que pagó en moneda extranjera.

“Cuando se dispuso la obligatoriedad de implementar los hisopados para todos los pasajeros que arriban a Ezeiza, llevamos rápidamente a cabo esta acción de manera conjunta con Sanity Care, histórica empresa a cargo de la prestación del servicio de sanidad y de ambulancias del aeropuerto, y Labpax, que posee convenios con las más prestigiosas compañías de salud mediante su contratación por seis meses -consignaron fuentes de Aeropuertos Argentina 2000-. De esta manera le garantizamos a nuestros pasajeros un servicio de calidad, homologado por la Anmat, a un precio mucho más bajo que el promedio del mercado, que nuestro propio departamento médico auditó oportunamente”.

El periodista tuvo acceso al contrato y pudo establecer que el mismo es entre la Fundación San Lázaro y la empresa Labpax. Alli, esta firma dice que cuenta con profesionales sanitarios de varias universidades, asociaciones y empresas, entre las que se encuentra Sanity Care Internación Domiciliaria, referida por la concesionaria. Pero el contrato no se firmó entre ellas.

Ante las consultas sobre estas presuntas irregularidades, ayer respondían con evasivas. “Cabe destacar que la cartera sanitaria no tiene vínculo contractual alguno con la empresa que lleva a cabo los testeos”, contestaron cerca de Vizzotti.

Otra de las polémicas gira entorno a la efectividad de los testeos, el periodista y su equipo de investigación recolectaron testimonios de al menos 30 viajeros que pasaron por Labpax y todos reconocieron la buena organización que tiene el sistema. A su vez, coincidieron en la rapidez para obtener el resultado del test, en ningún caso tardó más de cinco minutos entre el hisopado y la notificación en su celular con el mismo.

La Nación tomó nota de algunos de los certificados de negativos con los que salían los viajeros. De ellos se desprende que el test realizado es denominado “Ag Test Rápido Device-Abbot (Pambio) Nasofaríngeo / Detección Cualitativa”. Alcanza con ir al prospecto de la empresa para certificar que el resultado se obtiene a los 15 minutos mientras en Labpax te lo dan en un tercio del tiempo.

Hasta el momento, ninguna autoridad nacional ha dado respuestas convincentes sobre esta polémico negocio creado a partir de una Decisión Administrativa. Mientras tanto, las emprendedoras facturan sin parar.

 

Por Diego Cabot para La Nación