El sacerdote Talló Figueroa, libre de acusaciones

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14 DE Febrero 2020 – La Fiscalía archivó las actuaciones. La Ucasal lo había despedido por supuestas denuncias de acoso.

El cura Talló Figueroa se desempeñó como profesor durante más de dos décadas.

La Fiscalía Penal 1 ordenó archivar las actuaciones y desestimó que haya delitos que se le puedan imputar al sacerdote Luis Talló Figueroa. En una reciente resolución se expresa que «no se advierte la existencia de ilícito penal alguno perseguible de oficio por el que se amerite la investigación de oficio».

La semana pasada Talló Figueroa acudió al Ministerio Público para que se investigue «hasta las últimas consecuencias» las supuestas acusaciones en su contra.

El 4 de febrero, el religioso fue despedido de la Universidad Católica de Salta (Ucasal). A través de una carta documento se le comunicó que esa institución educativa había recibido dos denuncias de alumnos que aseguraban que Talló Figueroa, en su rol de profesor, «pidió favores sexuales a cambio de la aprobación y calificación de la materia Teología». Las supuestas denuncias datan del 3 y 4 de febrero, según consta en la carta documento que recibió el sacerdote, quien ejercía la docencia en la Ucasal desde hace más de dos décadas.

Tras el pedido de investigación que hizo Talló Figueroa en el Ministerio Público, la Ucasal elevó una presentación el 11 de febrero en la que expuso: «Ponemos de relieve que el objeto de la denuncia penal formulada por el sacerdote Talló Figueroa, principia en una comunicación particular de estricta connotación laboral»… «al solo efecto de producir la desvinculación del denunciante, sin que la Universidad le haya asignado o imputado comisión delictiva alguna».

En la denuncia penal Talló Figueroa había pedido que se aplicaran medidas necesarias para el inmediato secuestro y resguardo de las denuncias que radicaron los alumnos en la Ucasal.

Al disponer el archivo de las actuaciones, el 11 de febrero, la Fiscalía Penal 1 hizo notar que del «relato expuesto sucintamente, solo surge que se profieren dichos que agravian al denunciante (Talló Figueroa), los que en su caso, si así lo considera, debería proceder por vía de la querella».

Juan Casabella Dávalos, abogado del cura, había remarcado que nunca se le permitió un descargo por las supuestas denuncias ni tampoco se labró un sumario administrativo. Indicó que la Ucasal procedió directamente al despido para evitar la indemnización prevista por la legislación vigente.

En la denuncia penal el sacerdote contó que hubo otros intentos de despido por parte de las autoridades de la Ucasal. En el escrito que presentó el sacerdote en el Ministerio Público se expone que hay «una disputa por los cargos docentes, como una de las escasas fuentes laborales para sacerdotes católicos». Remarca que otros sacerdotes ya fueron desvinculados. Nombró a Roberto Toledo y José Carlos Aguilera.

«Deben pagar una  doble indemnización»

Juan Casabella, abogado del sacerdote Luis Talló Figueroa, aseguró que la Ucasal deberá pagar una doble indemnización por un despido sin causa. «Quedó más que claro que todo esto fue por una cuestión laboral», manifestó el letrado.

«Hay que tener en cuenta la responsabilidad personal de los directivos de la universidad en las calumnias e injurias vertidas contra Talló Figueroa», apuntó el abogado. «No se puede arrojar la piedra y esconder la mano. Incluso se vislumbra una responsabilidad canónica del obispo por su participación obligada según el estatuto en esta situación», enfatizó.

«Se ponen en conocimiento gravísimos hechos absolutamente incompatibles con su función de docente e investidura sacerdotal», había consignado la Ucasal en la carta documento con la cual procedió al despido de Talló Figueroa.

Ya en la denuncia penal, Talló Figueroa había expresado que pese a ser sacerdote en ejercicio, no es pederasta ni abusador sexual en modo alguno». «En ese contexto niega también desde ya categórica y rotundamente todos los hechos y circunstancias que se pretende atribuirle en la carta documento», se había consignado.