sábado, julio 20

Electricidad: cuánto más gasta un aire que un ventilador y cómo refrescar la casa al menor costo

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Tras las quitas de subsidios, usar en exceso los acondicionadores puede impactar fuerte en la factura. Consejos para ahorrar energía.

Pasar del ventilador al aire acondicionado trae sin dudas un salto de confort en días agobiantes como los actuales. Pero si no se toman ciertas precauciones, esto puede causar otro salto nada agradable: el del monto a pagar en la próxima factura de electricidad.

La advertencia vale para todos, pero muy en especial para los usuarios de «altos ingresos» que sufrieron en febrero una nueva quita de subsidios y que ya pagan por la energía más del doble que a mediados de 2022. También para quienes renunciaron a la ayuda estatal para poder seguir comprando dólares.

Sucede que los aires suelen ser en esta época, por lejos, los aparatos que más electricidad gastan en el hogar. Pero concretamente, ¿cuánto dispara el consumo reemplazar un ventilador por un acondicionador de aire?

La respuesta es siempre que mucho. Aunque podrá ser algo mayor o menor según la capacidad del aire que se analice y según su nivel de eficiencia energética.

Los ventiladores, más baratos de adquirir, también consumen muy poca energía durante el uso. Foto: José Gutiérrez/Los Andes.

Los ventiladores, más baratos de adquirir, también consumen muy poca energía durante el uso. Foto: José Gutiérrez/Los Andes.

Aire acondicionado vs. ventilador: los consumos de electricidad, frente a frente

Según datos del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), un ventilador de techo tiene un consumo básico de 60 watts hora (Wh). Un modelo de pie, en tanto, gasta cada 60 minutos unos 90 Wh.

«Los ventiladores hogareños consumen un promedio de entre 40 y 120 Wh de energía eléctrica y los ventiladores Industriales entre 120 y 280 Wh, dependiendo del modelo», confirmaron en Liliana, un conocido fabricante de estos aparatos.

¿Cuánto más que esto, entonces, puede consumir un aire acondicionado? Según las mediciones del ENRE, un modelo común de 2.200 frigorías gasta 1013 Wh, uno de 3.500 frigorías 1.613 Wh y uno de 4.500 frigorías 2.153 Wh. Así, frente a los 75 Wh que promedia un ventilador hogareño, el gasto de energía de un aire es 12 a 27 veces mayor.

La brecha, sin embargo, se reduce si el aire tiene la tecnología Inverter, que es mucho más eficiente. En esos casos, un aire de 2.200 frigorías consume sólo 658 Wh, uno de 3.500 frigorías 1.048 Wh y los de 4.500 frigorías 1.365 Wh, según el ENRE.

Por lo cual, incluso los aires que mejor aprovechan la energía terminan gastando entre 8 y 17 veces más que los 75 Wh de un ventilador promedio.

Un ventilador de techo gasta 60 Wh y un aire acondicionado por lo menos 660 Wh. Foto: Archivo.

Un ventilador de techo gasta 60 Wh y un aire acondicionado por lo menos 660 Wh. Foto: Archivo.

El uso combinado, la mejor opción

Teniendo en cuenta estas enormes diferencias, lo que aconsejan los expertos para moderar el gasto de electricidad es combinar inteligentemente las dos herramientas, en vez de usar el aire todo el tiempo.

Según Salvador Gil y Leila Iannelli, expertos en Eficiencia Energética de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), lo ideal es prender el aire únicamente cuando afuera la temperatura sea de 30° o más.

En cambio, si el termómetro está por debajo de 30° -como sucede casi todas las noches-, para sentirse bien bastará con usar un ventilador o un climatizador evaporativo. Así lo plantearon en un paper reciente titulado Acondicionamiento térmico de interiores, medidas de bajo costo para períodos estivales.

«Los ventiladores de pie o de techo son excelentes dispositivos de refrescamiento en días no muy cálidos. Tienen la ventaja que pueden usarse en recintos internos o externos (como galerías y patios), y además tienen un bajo consumo», destacaron.

«Para una familia es clara la ventaja de adoptar estas pautas de uso racional de la energía, por su impacto en las facturas«, concluyeron los especialistas de la UNSAM.

Desde Liliana, en igual sentido, remarcaron que los ventiladores no sólo ayudan a mejorar la calidad del aire en los ambientes, sino que consiguen «un descenso en la sensación térmica de entre 5° y 6°, en muchos casos suficiente para lograr una agradable sensación de frescura».

«En contrapartida -advirtieron-, un uso inadecuado del aire acondicionado puede provocar resfrío, catarro o procesos bronquiolíticos, propios del enfriamiento corporal excesivo al dormir y de los cambios bruscos de temperatura al salir al exterior, como así también ciertas dermatitis e irritación de los ojos y la garganta, debido a la sequedad ambiental.»

¿Cómo usar el aire acondicionado gastando menos energía?

Cuando se prende el aire, tomar algunas precauciones ayuda a que no consuman tanta electricidad. Foto: Shutterstock.

Cuando se prende el aire, tomar algunas precauciones ayuda a que no consuman tanta electricidad. Foto: Shutterstock.

En una nota reciente, expertos dieron a Clarín estos consejos prácticos para que los aires consuman menos energía y enfríen mejor:

Limpiar los filtros cada 30 días. De lo contrario, el compresor deberá funcionar por más tiempo para alcanzar la temperatura deseada, lo que elevará el consumo. 

Aislar muy bien los ambientes. Además de cerrar puertas y ventanas, bloquear todas las hendijas y grietas que suele haber en las ventanas, taparrollos y cerramientos. Y colocar burletes.

Reducir el ingreso de luz solar. Usar para eso cortinas de colores claros, así como persianas, parasoles, toldos o postigos en las ventanas expuestas al sol.

Fijar una temperatura moderada. Con ropa liviana la mayoría de las personas pueden sentirse cómodas a 25° de día y a 27° mientras duermen. Sólo subir el aire de 24° a 25° ahorra un 34% de energía; en cambio, por cada grado que se baja el consumo crece 30%.

No intentar apurar bajando grados. Programar el aire en 18° al llegar al hogar no logra que el ambiente se enfríe más rápido. Si se lo fija en 25°, igual funcionará a máxima potencia hasta alcanzar la meta, sin riesgo de terminar enfriando de más.

Si el aire es obsoleto, cambiarlo. Aconsejan reemplazar cuanto antes equipos antiguos que no tengan etiqueta de eficiencia energética o que estén marcados con las letras B, C, D, E o inferiores. Hoy los más eficientes son los de clase A o superior (hay hasta A+++) con compresor Inverter, que logran ahorros energéticos del 35% al 50% frente a los tradicionales.

MDG