sábado, julio 20

En febrero se produjo la mayor caída del empleo registrado en el sector privado desde 2002: el escenario a futuro

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De acuerdo a datos oficiales, desaceleró el nivel de despidos. Pero las expectativas de contratación de las empresas ya están en plano negativo

La Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social dio a conoce la última encuesta que mide los indicadores laborales en el país, correspondiente a febrero de 2024. Se registró la mayor baja del empleo registrado desde 2002

De acuerdo a la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), el nivel de empleo privado registrado en empresas (de más de 10 personas ocupadas) presentó una contracción de 0,3% en relación con el mes de enero. Acumuló así tres meses consecutivos a la baja, si bien la última fue menor a la inmediatamente anterior.

La contracción acumuló 0,9% entre noviembre de 2023 y febrero de 2024, siempre hablando de trabajo «en blanco» en el sector privado. No se toman en cuenta aquí los despidos experimentados en el Estado y sus empresas controladas, que según anticipó el Gobierno, llegarían a ser unos 70.000 en los primeros meses de este año.  

«En relación a los meses de febrero de los años anteriores, se observa la mayor caída neta del empleo desde febrero de 2002. En términos interanuales, el nivel de empleo asalariado registrado mantiene un incremento de 0,1%», aclaró el reporte oficial.

Sectores y regiones donde más cayó el empleo asalariado

La baja intermensual del empleo asalariado registrado en el sector privado se dio en todas las ramas de actividad que releva la EIL.

El sector de la construcción fue el que presentó la mayor caída mensual del empleo, con un 1,3% y acumula un 11,2% interanual. Junto con el Transporte, son las dos actividades que muestran bajas en relación a lo ocurrido en febrero de 2023, las demás siguen mostrando índices positivos en esa comparación interanual.

La contracción del empleo privado asalariado se dio en todos los rubros y actividades

La contracción del empleo privado asalariado se dio en todos los rubros y actividades

Comercio, restaurantes y hoteles registra una caída intermensual de 0,1%; la Industria manufacturera y los Servicios comunales, sociales y personales presentan, ambas, una reducción de 0,2%; y Transporte, almacenamiento y comunicaciones, al igual que Servicios financieros a las empresas, muestran contracciones de 0,3%.

La retracción en el nivel de empleo registrado privado se registra también en las empresas de todos los tamaños, con variaciones que van de -0,2% a -0,4%. Las más afectadas son las de entre 50 y 199 personas ocupadas con una caída en la cantidad de personal 0,4%.

En las empresas de 10 a 49 personas ocupadas, se verifica una variación del -0,2%, con lo que acumulan una variación anual de -0,5%. En tanto, en empresas de más de 200, el empleo decrece un 0,3% en el mes de febrero de 2024 y se sostiene un crecimiento de 0,7% interanual.

En el aglomerado de Gran Buenos Aires se observa una mayor reducción de los puestos de trabajo (-0,4%), mientras que en el conjunto de los aglomerados del interior del país la caída fue moderada (-0,1%), aclaró el reporte.

Menos contrataciones a la vista

De acuerdo a los datos oficiales, si bien la tasa de empleo permanece en el plano positivo porque en febrero se dieron más entradas que salidas de empleados en el sector privado, «la tasa de entrada resultó especialmente afectada: mostró un nivel bajo en relación con los meses de febrero de los años anteriores, solo compatible con los meses de febrero de los años de pandemia (2020 y 2021).»

«Este comportamiento resulta habitual en contextos de caída de la actividad económica. El nivel de empleo se ajusta principalmente a partir de la reducción de las incorporaciones de personal y no tanto por el aumento de las desvinculaciones, ya sean decididas por las personas o por las empresas», concluye el reporte de la Secretaría.

Las perspectivas de contratación de las empresas cayeron al plano negativo

Las perspectivas de contratación de las empresas cayeron al plano negativo

La tasa de entrada se ubicó en 1,6% en febero y fue 0,3 puntos menor a la de enero, mientras que la tasa de salida alcanzó el 1,9% de la dotación de personal y también desaceleró 0,2 puntos desde principio de año. La tasa de búsqueda de empleo también se contrajo respecto del mes anterior (1,7% vs. 2% en enero), y mostró un nivel bajo en relación con los meses de febrero de años anteriores. La cantidad de puestos sin cubrir, representado en la tasa de no-cobertura, también resultó inferior a la de enero de 2024.

La EIL no registró un aumento de las suspensiones en empresas, el indicador sigue dentro de los estándares tradicionales y por debajo de los de la etapa de pandemia de COVID. Tras haber registrado un máximo histórico de 8,8% en mayo de 2020, la proporción de trabajadoras y trabajadores suspendidos descendió a 0,5 cada 100 personas, y se mantiene en ese nivel desde hace dos años. Solo el 4,5% de las empresas relevadas aplicó suspensiones, al menos hasta febrero pasado. 

A la vez, siguieron registrándose más despidos de personal en el sector privado en febrero, pero en menor nivel a los dos meses inmediatamente anteriores, ubicándose en 0,5%: «La incidencia de los despidos incausados en el empleo registrado privado en febrero de 2024 es menor a la de los últimos tres meses e igual a la de febrero del año pasado.»

Por último, —y por primera vez desde enero de 2021, cuando se vieron afectadas por la pandemia- las expectativas netas de las empresas en lo referente a la contratación de personal para los próximos tres meses son levemente negativas (-0,2%). Este indicador surge de la diferencia entre la proporción de empresas que esperan aumentar sus dotaciones y aquellas que esperan disminuirla: el 4,8% de las empresas declaran que harán cambios en sus dotaciones en los próximos tres meses (el 2,3% espera aumentar la dotación, y el 2,5% estima que la reducirá).

Estas cifras oficiales de empleo registrado en el sector privado contrastan con las provistas por consultoras privadas, como Michael Page y ManpowerGroup Argentina, que al menos para los dos primeros trimestres relevaron que las expectativas de contratación de las empresas seguían en niveles mínimos pero positivas.