En medio de la interna camporista,Kicillof visitó Quilmes y tuvo un tenso cruce con Mayra Mendoza

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En el marco de la innauguración de un nuevo edificio docente en Solano, el mandatario bonaerense tuvo un encuentro frío y distante con la intendenta.

Lo que antes habría sido una visita llena de fervor militante, ahora se convirtió en una mera formalidad de gestión, poniendo de manifiesto la tensión entre la administración de Axel Kicillof y La Cámpora. Esta tensión se intensificó tras las críticas de Andrés “Cuervo” Larroque, ministro bonaerense, contra la agrupación liderada por Máximo Kirchner, a la que acusó de no haber colaborado lo suficiente en la reelección del gobernador.

El escenario incómodo de la visita al conurbano fue Quilmes, donde gobierna Mayra Mendoza, una destacada figura de La Cámpora que salió días atrás a confrontar a Larroque, evidenciando así las divisiones internas.

La disputa en el kirchnerismo se desató a raíz de una frase pronunciada por Larroque el sábado durante un acto en San Vicente, en el que se reunieron para conmemorar un nuevo aniversario de la presentación de Cristina Kirchner en los tribunales de Comodoro Py el 13 de abril de 2016, donde fue indagada por corrupción por el fallecido juez Claudio Bonadio.

Larroque afirmó que Kicillof logró la reelección quizás “no con toda la colaboración necesaria de nuestra fuerza política”, lo que fue interpretado como una crítica directa a La Cámpora. Máximo Kirchner ha mantenido diferencias con el gobernador desde hace tiempo.

En un tono desafiante, Larroque cuestionó: “¿Qué significa la conducción de Cristina? ¿Qué es la conducción de Cristina? ¿Que tres ñatos te manden un WhatsApp?”. Y sostuvo: “Yo no quiero esa conducción de Cristina, quiero la conducción con movimiento popular, cuadros auxiliares de conducción, mesas de discusión, con debate, con programa, con método y movilización”.

Mayra Mendoza no se quedó callada ante estos comentarios. Al ser consultada sobre las críticas internas, respondió: “No tengo palabras ante esa falta de respeto”. Además, enfatizó que “no es sólo la conducción de Cristina Kirchner, sino su capacidad, su humanidad”. Y agregó: “Algunas declaraciones dejan de lado lo humano, y son netamente en el plano de la especulación política, eso para mi es nefasto”.

A Mendoza se sumó Mariano Recalde. “No entiendo cuando el Cuervo Larroque dice que hay un compañero que anda en una cosa rara, pensé que hablaba de Guillermo Moreno”, chicaneó. Además, dijo que nunca vio a un dirigente del kirchnerismo cuestionando a Kicillof y le retrucó a Larroque: “El que cuestiona a Cristina anda en algo rarísimo”.

En medio de este contexto tenso, Kicillof visitó Quilmes, donde la intendenta expresó su descontento de manera sutil pero evidente. Durante la visita, se notó que no intercambiaron miradas y que ella se dirigía directamente a los vecinos. Además, en su discurso, la intendenta no mencionó al gobernador.

“Quiero que sepan como he dicho en más de una oportunidad, como militante política e Intendenta, siempre me van a encontrar caminando junto a ustedes, al lado de mi comunidad. Voy a estar siempre al lado del pueblo trabajando para solucionar los problemas de la gente”, afirmó Mendoza, sin hacer referencia directa a Kicillof.

En las fotos publicadas en sus redes sociales, se la vio con gesto serio y en las dos imágenes junto al gobernador, Mendoza miraba en dirección opuesta. Su expresión facial reflejaba la tensión generada por la disputa con Larroque. En La Cámpora, interpretan que las declaraciones de Larroque fueron avaladas por Kicillof, lo que aumentó la tensión.

Mientras Kicillof realizaba su visita incómoda a Quilmes, los miembros de La Cámpora escuchaban nuevas declaraciones del ministro de Desarrollo de la Comunidad en radio El Destape, donde se apartó de la figura de Cristina Kirchner en el debate.

“Cristina está por encima de todos. Yo no quiero que la pongan en el eje de la discusión. Después te dicen que estás en contra de La Cámpora ¿Cómo voy a estar en contra de La Cámpora si yo soy fundador? Yo le entregué mi vida a La Cámpora”, cruzó a sus excompañeros de la orga kirchnerista.

Larroque dijo que no cree “en el peronómetro ni en el kirchnerómetro” y pidió autocrítica. “Uno tiene que hacer una ponderación de cómo hemos llegado hasta Milei. Todas las discusiones son válidas y no tenemos que dramatizar”. Al tiempo que habló de “revisar algunas metodologías”.

El que también opinó sobre la pelea interna K fue Mario Secco, intendente de Ensenada, otro ultracristinista que ahora demuestra mejor sintonía con Kicillof. Y bancó a Larroque. “No es bueno que Cristina mande mensajes por Whatsapp a través de otros compañeros que no respetan a algunos, eso te hace calentar. Porque vos sos un luchador que siempre estuviste dando la cara, que tuviste disciplina partidaria, compromiso con tu frente político y que después un cuatro de copas te mande un mensajito… hace calentar a cualquiera”, manifestó.