Escándalo por una fiesta en la planta alta del hospital San Vicente de Paul

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El hecho, que ya fue denunciado, habría ocurrido el sábado pasado cerca de las 4 de la mañana, según confirmaron desde la policía de la provincia. La gerente del hospital dijo que ella no vio nada, pero que tomó medidas.

El Olimpo está en la planta alta del hospital San Vicente de Paul y tiene 6 habitaciones para médicos que realizan la residencia. Javier Corbalán

Familiares de pacientes de Neonatología y de Cirugía del hospital San Vicente de Paul, que el sábado sentían ruidos muy molestos, decidieron llamar al 911 para que la policía interviniera en la «fiesta».

Inmediatamente la consigna fija del nosocomio subió hasta el «Olimpo», lugar en la planta alta donde pernoctan los residentes, y allí vieron a dos de ellos junto a personal de Seguridad, todos en evidente estado de ebriedad. Aclararon que los médicos residentes no estaban en horas de servicio.

En tanto, el personal de seguridad privada «Centinela», contratado por el Ministerio de Salud de la Provincia, sí estaba en horas de servicio y los tres tenían fuerte aliento etílico.

Según se pudo averiguar, alrededor de las 4 de la mañana la gerente del nosocomio local, doctora Gladys Laime, tuvo que intervenir en este nuevo hecho lamentable, que empaña aún más su gestión desgastada por la falta de diálogo y de conducción, que viene siendo duramente cuestionada, al mismo tiempo que estos reclamos son desoídos por la cartera de Salud de la Provincia.

Se supo que tras el escándalo, los involucrados, integrantes de Seguridad, ya fueron desafectados de sus funciones.

Falta de conducción

Profesionales del hospital, manifestaron la falta de conducción por parte de la gerente Laime, que en ninguna circunstancia ha promovido el diálogo y empatía con sus colegas, tomando varias medidas arbitrarias, perjudicando sistemáticamente el buen funcionamiento del hospital cabecera.

Tanto es así que fue el mismo gobernador Gustavo Sáenz quien en septiembre pasado tuvo que llamar al doctor Jorge Gomila para levantarle una suspensión interpuesta por Gladys Laime. En octubre, monotributistas informaron que arbitrariamente y de manera unilateral decidió bajarles el pago mensual de 120 a 100 horas, arruinando los ingresos de los trabajadores de Salud.

Días pasados el abogado Jorge Palacios hizo, una vez más, su descargo a través de las redes sociales sobre el maltrato que recibe de Laime: «La gerente del hospital de Orán, doctora Gladys Laime me maltrata solo por pedir recibos de entregas. Decidí no gestionar más donaciones para el hospital porque le molesta el control y la transparencia».

La falta de diálogo con los profesionales de distintas áreas han dejado al descubierto una gran falencia en la guardia y en los distintos servicios, lo que repercute directamente en la salud de los oranenses, que esperan recibir un servicio digno y manifiestan su descontento a diario en medios locales y redes sociales.

Lo que dijo Laime

En diálogo con El Tribuno, la gerente del hospital San Vicente de Paul, Gladys Laime, comentó sobre la «fiesta» que molestó a los pacientes, que ella tomó conocimiento de la situación alrededor de las 5 am cuando fue notificada por la Policía. Inmediatamente se dirigió al lugar llamado el Olimpo junto al personal de salud y no vio nada anormal.

El Olimpo es un lugar en la planta alta del hospital con 6 habitaciones donde viven de manera transitoria los médicos que realizan la residencia.

Luego de realizar averiguaciones le informaron a Laime que al lugar llegó un residente en evidente estado de ebriedad pero estaba fuera de su horario de trabajo. Dando a entender que habría ingerido bebidas alcohólicas fuera del nosocomio y regresó a dormir.

«No puedo permitir estas cosas, por lo cual tomé medidas urgentes y notifiqué de una suspensión», señaló.

En cuanto al personal de seguridad comentó que si bien pertenece a un servicio privado contratado por el Ministerio, «efectivamente en horario de trabajo, en el sector de Tocoginecología fue encontrado en el baño con evidente aliento etílico por lo que inmediatamente notifiqué al supervisor de la empresa para que tome intervención y las medidas correspondientes».

Más detalles del episodio

En la denuncia consta que familiares de pacientes le reclamaron a una consigna policial que el desborde estaba desde muy temprano, con personal consumiendo bebidas alcohólicas, lo que impedía el descanso de un niño de la sala de neonatología y también afectaba a pacientes de la sala de cirugía.
Se hizo presente el subcomisario Javier Alemán, quien convocó a la gerente Gladys Laime, con quien procedió a verificar las instalaciones, divisando en el sector de sanitarios a personal de seguridad que se encontraba en evidente estado de ebriedad, quien expresó en forma espontánea que en el lugar se encontraba con el jefe de turno y otras personas, los cuales ya se habían retirado.