EVANGELIO DEL DÍA

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EVANGELIO DEL DÍA🌾

Lucas 1,39-56

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre.
Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: «¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.»
María dijo: «Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia, como lo había prometido a nuestros padres en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.»
María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.

Palabra del Señor
🌾 MEDITACION DEL EVANGELIO🌾

Lc 1, 39-56:_

1) Fue sin demora:

Estamos cerrando el mes de María con esta hermosa advocación, “La Visitación”. Otros la llaman “Nuestra Señora de la Caridad”, porque la caridad es eso, ayudar sin esperar nada a cambio. Ayudar es llevar a Jesús que habita en nuestro corazón. Por eso hoy pedile a María tener un corazón atento y generoso ante la necesidad del otro, y que tu corazón no gire en vos y solo en tus problemas. Tu vida es hermosa, pero es más hermosa si la compartís.

2) Saltó de alegría:

Te cuento algo que aprendí a lo largo de la vida, de manera especial en mis tiempos de crisis. Esto interprétalo desde lo espiritual por favor, para evitar malos entendidos. Hay gente en el barco de tu vida, que te acompaña porque te ama y quiere ayudarte a alcanzar tu destino y te quiere bien. En todo barco hay personas que se suben porque te quieren y aceptan como sos y viajan con vos. Están con vos a largo plazo, todo el tiempo y por mucho tiempo y están en las buenas y también en las malas. Te sumo que, si estás en problemas, ellos se meterán en problemas por vos. Son personas incondicionales y no los tenés que perder. Porque son esos que te irían a visitar incluso en la cárcel. Estos no son esos amigos que te dicen: “sos mi amigo siempre que creas lo mismo que yo”. Como dice un pensador: “amigos de pala”. Refiere a un cuento español que habla de un amigo que le dice a otro: “acabo de matar a una persona”, y el amigo le dice “vamos a enterrarlo”, pero luego de eso le habla y le pregunta: ¿qué hiciste y por qué lo hiciste? Pero también está aquel que se dice amigo y cuando lo llamas te dirá: “no me comprometas”. En este sentido María es esa madre amiga de pala, porque va a estar siempre con vos. Obviamente que te va a preguntar qué hiciste… pero te va a acompañar en las buenas y en las malas.

3) Tres meses:

María no absorbe la vida de Isabel, sino que la acompaña. El verdadero amigo y cristiano acompaña tu vida, no la absorbe. Somos asistentes en la vida del otro y no asistencialistas. Somos ayudantes para que el otro tenga una vida libre y no que pase a ser esclavo de tus decisiones. Si hay que ayudar al otro, hay que ayudar y liberar, no ayudar y esclavizar. Somos cristianos y no asistentes sociales porque llevamos más que un poco de solución material o temporal, llevamos a Cristo vivo en nuestro caminar como María. Algo bueno está por venir.