EVANGELIO DEL DÍA

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EVANGELIO DEL DÍA🌸🍃

Mateo (13,24-43):

En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente: «El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: «Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?» Él les dijo: «Un enemigo lo ha hecho.» Los criados le preguntaron: «¿Quieres que vayamos a arrancarla?» Pero él les respondió: «No, que, al arrancar la cizaña, podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero.»»
Les propuso esta otra parábola: «El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.»
Les dijo otra parábola: «El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina y basta para que todo fermente.»
Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas; anunciaré los secretos desde la fundación del mundo.»
Luego dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle: «Acláranos la parábola de la cizaña en el campo.»
Él les contestó: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será el fin del tiempo: el Hijo del Hombre enviará sus ángeles y arrancarán de su reino a todos los corruptos y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su padre. El que tenga oídos, que oiga.»

Palabra del Señor


🍃🌸MEDITACIÓN DEL EVANGELIO🍃

Mt. 13, 24-43:

La cizaña.

1) Lo que siembras:

Es el proceso de tu vida. En tu infancia, hasta tu adultez, vas sembrando cosas en tu corazón: virtudes, verdades, mentiras, angustias, rencores, bronca, dolores, estima, etc. Todo eso empieza a aparecer en tu vida y llega un momento que vos vas alimentando más a una cosa que a otras. Algunas las llevarás al olvido y otras las tendrás presente en el transcurso de tu vida. Lo que más pese será tu cosecha, porque te tomará el corazón y luego tu vida. ¿Hoy, qué tenés sembrado en tu corazón y alimentado por vos? Pero es también la actitud que le pones a la vida lo que te ayuda y suma, o resta. Porque no tenés idea de la cantidad de gente que vive realidades dolorosas en silencio. Sé amable con quien te encuentres, porque podrías ser el respiro de alguien que tiene toneladas de angustia detrás de su sonrisa.

2) El tiempo:

La clave de nuestras vidas es el tiempo. Es el tiempo quien te lleva a la verdad, es el tiempo quien te lleva a conocer a las personas, es el tiempo quien te lleva a saber quién es quién. Las cosas se conocen con el tiempo. Aprende a esperar y no dejes que la ansiedad te lleve a cometer errores. Aprende a saber respetar el tiempo y el tiempo respetará tus decisiones. Comprende que no todo se ve claro de una sola. Por eso hay dos enemigos que giran alrededor tuyo: la ansiedad y el impulso. Ambos te pueden llevar a ser un esclavo de la vida. Vos sos libre.

3) Cortar:

Todo tiene un proceso. Las cosas importantes no se hacen de golpe, incluso en el proceso de perdón. Debes perdonar a la gente que te lastimó… No porque ellos se lo merecen, sino porque vos mereces liberarte de todo lo que te lastima.
Ánimo y aprende a descubrir que hay cosas que enfrentan tu interior y debes irlas resolviendo con el tiempo. ¡Hasta el cielo no paramos!