viernes, noviembre 27

EVANGELIO DEL DÍA

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EVANGELIO DEL DÍA🌷🍃

Mateo (22,34-40):

En aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos, formaron grupo, y uno de ellos, que era experto en la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?»
Él le dijo: «»Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser.» Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo.» Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas.»

Palabra del Señor
🍃🌷MEDITACIÓN DEL EVANGELIO 🌷

Mt. 22, 34-40:

🍃🌷Amar es dar.

1) Oportunistas:

Los fariseos quieren hacer política con Jesús. Aprovechan que los hizo callar a los saduceos para querer sumarlo a la banda de ellos. Hoy con esto del coronavirus también surgieron oportunistas, en todo ámbito y en casi todas las instituciones. Nosotros los cristianos no podemos ser oportunistas ni aprovecharnos de situaciones para sacar tajada para nosotros. Vos y yo tenemos que ir con la frente en alto y tener en claro nuestras convicciones. No ensucies tu conciencia por un oportunismo que termina ahí y chau. Vos tenés que siempre tener la mirada a lo que te lleve a lo mejor en vos y a tu vida, no a lo momentáneo, porque lo momentáneo es instantáneo, y lo instantáneo es como el café instantáneo: al inicio tiene algo especial, pero luego termina vacío. Que ser oportunista de situaciones y de la gente no te lleve a un vacío tremendo.

2) Poner a prueba:

Hay momentos en que cuando vivimos o vivamos más radical nuestra fe aparecen personas que nos pondrán a prueba. Pero recordá que nosotros no actuamos, sino que ser cristianos es un estilo de vida y un modo de vivir. Que tu vida sea buscar esa paz interior que tanto bien nos hace, que puedas lograr tener una visión sobrenatural a las cosas y que puedas descubrir aquello que te hace feliz. Más preocúpate por ello que por lo que puedan llegar a decir, porque la gente siempre va a hablar.

3) Amar:

Ese amor inicia con el amor a Dios y luego se pasa a los hermanos, porque uno no puede dar lo que no tiene. Por lo que para amar al otro primero tenés que amarte vos y para amarte vos tenés que verte como te ve Dios. No tengas miedo de mirarte como sos y ver ese amor que te tiene Dios. Es desde allí donde podés ver al otro y comprender que amar es aceptar al otro como es. Ese aceptar es lo que te lleva a amar y comprender que ese amor perfecto solo viene de Dios.