EVANGELIO DEL DÍA

0
197

EVANGELIO DEL DÍA🌾
Lectura del santo evangelio según san Juan (15,9-17):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros.»
Jn. 15, 9-17: Amar al otro como nos ama Dios.

1) Amar: el cristiano está llamado a amar. Pero al estilo de Jesús, es decir, un amor de caridad que implica darse y donarse. Es sentirse pleno y realizado en cada acto de servicio y en cada gesto realizado con una mirada sobrenatural. Amar al estilo de Jesús es servir y vivir con paz para transmitirla.

2) Amigos: Jesús te invita a una relación íntima y personal. Te vuelvo a insistir a que tengas una relación personal y linda con Jesús, y para que exista una relación debe haber un encuentro y un diálogo. Habla con Jesús, conócete con Jesús y no termines tu día sin haberte, aunque sea, guiñado el ojo con Él.

3) El mensaje: desde esa amistad y desde ese corazón lleno de Jesús estamos llamados a llevar a Cristo a tantos hermanos que necesitan el mensaje de Amor. Pero también gestos sencillos de amor. Capaz que tu mensaje no tan solo pase porque le envíes el mensaje del Evangelio diario del padre Luis, sino que tu mensaje hoy puede ser un buen abrazo a alguien y decirle simplemente «Dios te ama».