EVANGELIO DEL DÍA

0
240

EVANGELIO DEL DÍA🌾

Juan 20,1.11-18:

El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús.
Ellos le preguntan: «Mujer, ¿por qué lloras?»
Ella les contesta: «Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto.»
Dicho esto, da media vuelta y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús.
Jesús le dice: «Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?»
Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: «Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré.»
Jesús le dice: «¡María!»
Ella se vuelve y le dice: «¡Rabboni!», que significa: «¡Maestro!»
Jesús le dice: «Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: «Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro.»»
María Magdalena fue y anunció a los discípulos: «He visto al Señor y ha dicho esto.»

🌾 MEDITACION DEL EVANGELIO🌾

Jn. 20, 1-2.11-18:

💫María, no me retengas.

1) De madrugada:

En la vida hay momentos que no vemos bien las cosas. Hay cositas que no tenés en claro en tu corazón y en tu cabeza. En ese momento es bueno esperar y aprender a mirar. María Magdalena tenía el corazón roto, pero seguía caminando y yendo a ese lugar donde estaba la persona que le había cambiado la vida. Por eso hoy te invito a que no dejes de caminar por tu vida, aunque te hayan destrozado el corazón y la esperanza. Búscalo a Jesús, El que te cambió y cambia la vida, por fa… no dejes que la tristeza tire todo aquello que te hizo apasionarte en el vivir. Salí a buscarlo. No te quedes encerrado en tus miedos, no te quedes encerrada en tu dolor.

2) ¿Por qué lloras?:

Qué es los hoy te hace llorar y te hace perder el centro. Viví la espiritualidad. Volvé a hablar con Jesús. No dejes que las lágrimas te hagan perder el centro de tu corazón. Cuántas lágrimas hay en vos y en mí que nos hacen sentir impotentes y solos pero, sin embargo, Jesús nos quiere llenar de Él. No dejes de mirar a Jesús para que calme tu corazón.

3) Anunciar:

María sale y anuncia. Muestra que Jesús está vivo. De las lágrimas a la alegría se puede pasar por la fe. Es la fe lo que te permite ser anunciador de vida y esperanza. ¡Vamos! que tu fe no decaiga y que tus lágrimas no sean motivo de caída sino de encuentro con el Resucitado. Hasta el cielo no paramos.