miércoles, julio 24

EVANGELIO DEL DÍA

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EVANGELIO DEL DÍA 💫

Lucas (12,13-21):

En aquel tiempo, dijo uno de entre la gente a Jesús:
«Maestro, dije a mi hermano que reparta conmigo la herencia».
Él le dijo:
«Hombre, ¿quién me ha constituido juez o árbitro entre vosotros?».
Y les dijo:
«Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes».
Y les propuso una parábola:
«Las tierras de un hombre rico produjeron una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos, diciéndose:
“¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha”. Y se dijo:
“Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el trigo y mis bienes. Y entonces me diré a mí mismo: alma mía, tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe, banquetea alegremente”.
Pero Dios le dijo:
“Necio, esta noche te van a reclamar el alma, y ¿de quién será lo que has preparado?”.
Así es el que atesora para sí y no es rico ante Dios».

Palabra del Señor
💫MEDITACIÓN DEL EVANGELIO 💫

Lc. 12, 13-21

💫La avaricia te empobrece.

1) Compartir:

Pobre es aquel que no sabe compartir. Es importante saber esto, puesto que es en el compartir donde uno se enriquece en la vida. Cuando te haces cerrado lo único que logras es empobrecerte. No me refiero tan solo al dinero, me refiero también a todo lo que implica tu vida. Compartí tus conocimientos, tus experiencias y tus oídos. La vida está hecha para compartir y lograr enriquecerse con el otro, y no del otro.

2) Nada es seguro:

Hay personas que parece que lo único que los mueve es la billetera, pero te aseguro que conocí gente pobre, pero con fajos de billetes verdes en sus bolsillos. Pobres porque estaban tomados de tristeza y soledad, llegando a la situación de querer comprar amistad o compañía. Hay cosas que el dinero no puede comprar. En cuanto a lo material, me animo a decirte que no todo es seguro. Hoy tenés y mañana capaz que no. Uno debe aprender a llevar la vida en toda circunstancia. Pero te aseguro que el amor de un hijo, el amor de tu compañera de vida o la guía de un amigo verdadero es algo fuerte que cala lo más hondo de la vida. Apostá a eso.

3) Sé prudente:

Aprende a vivir la vida y el día a día. El dinero es un medio para vivir y no es tu vivir. No negocies ciertas cosas, porque ello puede traerte sabores amargos. Hay cosas que el dinero no puede resolver ni comprar, por ello no negocies:
el cariño de tus hijos,
los momentos con tu familia,
el diálogo con tu esposa o tu esposo,
la charla con tu mejor amigo,
tu diálogo con Dios,
los momentos con tus padres,
el tiempo para vos.
No los negocies, porque los intereses son caros. Hasta el cielo no param