EVANGELIO DEL DÍA

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EVANGELIO DEL DÍA🌾

Lucas 9,18-22:

Una vez que Jesús estaba orando solo, en presencia de sus discípulos, les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?»
Ellos contestaron: «Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros dicen que ha vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.»
Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»
Pedro tomó la palabra y dijo: «El Mesías de Dios.»
Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie. Y añadió: «El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día.»

Palabra del Señor
: 🌾 MEDITACION DEL EVANGELIO🌾

Lc. 9, 18-22:

💫Tu identidad.

1) ¿Quién soy yo?:

Es la pregunta que hace Jesús, pero hoy es la pregunta que te tenés que hacer vos, preguntarte en esta altura del año quién sos. ¿Qué ha pasado por tu vida para que hoy seas lo que sos? ¿Estás contenta o contento así como sos? Capaz que hoy seas alguien que no te imaginaste ser o no querés ser esto que hoy sos…. pero es pensarte con sinceridad y poder hacer un giro en tu vida, porque la vida sorprende.

2) Algunos dicen:

La gente siempre te pondrá rótulos o dirá que te haces o que sos como o que quieres copiar a … Si solo escuchas está bueno, para saber tantear la realidad. Es malo cuando te afecta el rótulo que otros te ponen o asumir lo que piensan de vos, porque ya dejas de ser vos y querés vivir para contentar o callarle la boca a otros. Es ahí cuando se pierde lo más hermoso que vos tenés: tu identidad, tu autenticidad y tu libertad. Te aprisionas a la mirada del otro y te esclavizas para quedar bien con los demás o vivís para callarle la boca a los otros y eso ya no es vida.

3) Padecer:

Cuando tenés en claro quién sos también se te aclara por dónde ir. Pero es saber que ser auténtico en la vida tiene un precio y es cumplir la voluntad de Dios. Es ello lo que te hará pleno y vivo, apasionado. Jesús aclara lo que va a pasar, pero también dice el final. Hay veces que por hacer tu vida te atormentan los golpes que van apareciendo, no te asustes. Mientras vos hagas la voluntad de Dios y seas plenamente vos, ya sabes el final: resucitarás y vencerás. La victoria de tu vida viene después de una cruz. Recordá siempre quién sos y el final de la historia de tu vida. Lo demás se va. Hasta el cielo no paramos.