martes, septiembre 29

EVANGELIO DEL DÍA

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EVANGELIO DEL DÍA💫☘
Juan (3,16-18):

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.

Palabra del Señor


☘💫 MeditacióndelEvangeliopor el Padre LuisZazano💫☘
Jn 3, 16-18: La Santísima Trinidad.

1) Dios ama: hoy celebramos a Dios. La Santísima Trinidad, que es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Siempre digo para explicar que es como la familia: el papá es distinto a la mamá y la mamá es distinta al hijo o a la Hija, pero son una familia. Lo que suma a esto es que este Dios me ama y es distinto a mí, pero puso algo en mí que me une a mi Dios. Y eso es mi alma.

2) Su Hijo: Jesús nos revela la relación con el Padre. Es una relación directa y profunda porque con Dios podemos todo. Vos también sos hijo de Dios, y es ahí donde está tu fuerza y también tu logro. Es comprender que en Dios tu vida tiene un sentido y una búsqueda a la eternidad. No dejes de buscar a Dios que Dios no te deja de buscar a ti.

3) El Espíritu: es ahí donde Dios nos da gracia tras gracia. Es la fuerza del Espíritu la que nos une y la que nos permite crecer en la interioridad. Este tiempo es un tiempo de crecer para adentro y afinar mi relación con mi Dios, que está más cerca de mí que yo mismo. En la interioridad está la fuerza hacia la vida que me toca llevar adelante. No tengas miedo a seguir descubriendo a Dios en tu vida.