sábado, julio 20

EVANGELIO DEL DÍA

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EVANGELIO DEL DÍA🌾

Marcos 1, 29-39

En aquel tiempo, al salir Jesús y sus discípulos de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar. Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar.
Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron: «Todo el mundo te busca.»
Él les respondió: «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido.»
Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios.

Palabra del Señor
🌾 MEDITACION DEL EVANGELIO🌾

Mc 1, 29-39:

💫Curar, predicar y aliviar

1) Curar:

Lo vemos en la suegra de Pedro. Ella tenía fiebre, estaba fuera de lugar. Cuando hay tanta fiebre no se puede distinguir lo imaginario de lo real. Nosotros también podemos andar en la vida con fiebre, no pudiendo distinguir entre lo imaginario y lo real, dejándonos llevar por la cabeza.

2) Predicar:

Este predicar de Jesús va unido a la oración. Cuán importante es la oración para el que anuncia. Hablar con Dios para luego hablar de Dios. No se puede una sin la otra. En la vida hay que predicar desde la oración y desde la oración predicar. ¡¡Pero no te quedes tirado en el banco de la iglesia, vamos!! Movete que Cristo te necesita, porque vos sos un llamado de Dios para aliviar y predicar.

3) Aliviar:

Vos y yo somos otros Cristos en este mundo. Debemos aliviar a tantos que están heridos y agobiados. Personas que han perdido la esperanza a la esperanza misma, y a quienes tenemos que mostrarles un Dios cercano, misericordioso, que les abraza y les quiere. Hoy vos sos Cristo, el mismo Cristo. Hoy vos sos lo más cercano a Jesús que tiene tu hermano. ¡Anuncia! Algo bueno está por venir.