Ex funcionario diplomático enEspaña apuntó contra el embajadorRicardoAlfonsín:“La embajada es un fiasco”

0
91

Federico Polak había presentado su renuncia en noviembre ya que no le parecía ético “percibir una remuneración sin ser útil al Estado”

En un accionar que no es normal en el política del país, Federico Polak, funcionario argentino en la embajada, en España había renunciado a su puesto en la sede diplomática ubicada en Madrid ya que no le parecía “ético percibir una remuneración sin ser útil al Estado”. Ahora, a más de dos meses de su retorno al país volvió a hablar sobre su salida con duras críticas al Gobierno y el embajador argentino en aquel país, Ricardo Alfonsín.

“Volví. Después del fiasco de la embajada en España, mi tierra amada, la patria -a la que amo más- me ha recibido con Neumonía y Covid. Y Airbnb Buenos Aires con manifiesto engaño. Ya me las cobraré todas”, escribió Polak en su cuenta de Twitter.

Tras sus resonante twitt, uno de los usuarios quiso indagar acerca de qué motivó esa decisión y las duras críticas: “¿Por qué lo de la embajada en España fue un fiasco?”, le consultaron: “Es un fiasco cuando se va a gestionar y se lo impiden. Como no ético tener un sueldo sin trabajar, renuncié”, sentenció.

Más tarde, al enterarse de que los medios se habían hecho eco de sus declaraciones, aclaró que sus palabras no eran dirigidas al Gobierno ya que “Cancilleria no tuvo nada que ver” con su renuncia y atribuyó toda la responsabilidad al embajador Alfonsín.

En la carta con la que oficializó su renuncia, Polak había dicho que no logró “desempeñar en plenitud las tareas encomendadas, pese al alentador clima de negocios que se generara desde un principio con empresas españolas y empresas argentinas internacionalizadas”.

Y señaló: “Esta renuncia aliviará costos al erario público -no es ético percibir una remuneración sin ser útil al Estado- además de facilitar una apropiada gestión al Señor Embajador”.

Las declaraciones de Polak contra el funcionamiento de la embajada bajo el control de Alfonsín, vuelve a poner en agenda las polémicas designaciones de embajadores políticos que no tienen experiencia en la diplomacia pero se los premia con sedes diplomáticas en países claves para los intereses argentinos sin poder estar a la altura del puesto estratégico que ocupan.