Hay dos detenidos por el secuestro extorsivo a un empresario salteño

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Los delincuentes pedían 5 millones de pesos para su liberación. El hombre logró ser liberado. Podría haber más detenciones en las próximas horas.

El fiscal Ramiro Ramos Osorio en forma conjunta con fiscales federales tomó intervención en el caso.

Las noticias sobre hechos policiales vinculados a secuestros causan temor en los salteños, preocupados por los casos reiterados casos de inseguirdad. Al intento de secuestro ayer por la tarde de una nena cerca del parque San Martín hoy se conoció también que sucedió lo mismo con un empresario salteño. El hecho tuvo lugar ayer donde los delincuentes lograron consumar el objetivo que fue el secuestro de Víctor Giménez, un empresario de la empresa de transportes El Cóndor, por quien pedían la suma de 5 millones de pesos. Por el hecho hay dos personas que se encuentran detenidas y se estima que con el correr de las horas pueda haber más detenciones.

El hombre debía asistir a una reunión de negocios a la cual nunca llegó y misteriosamente horas después, el hijo recibe una llamada del padre quien le pedía que reúna la suma  de 5 millones de pesos. El hijo notó cierto nerviosismo en el proceder de su padre por lo que dio intervención a la Justicia, la que a su vez solicitó la presencia del jefe de policía. En este caso tomó intervención el fiscal Ramiro Ramos Osorio en forma conjunta con fiscales federales. A partir de esa reunión, donde habrían participado el Jefe de Policía, José Ibarra, el Ministro de Justicia y Seguridad, Abel Cornejo, y el Procurador General de la Provincia, Pedro García Castiella, se arbitraron los medios de seguridad con los que cuenta la ciudad, como lo son las cámaras, que dieron con el movimiento del padre y las circunstancias en la fue secuestrado, pero que no permitieron conocer el lugar donde estuvo secuestrado. Según versiones, los secuestradores habrían interceptado y raptado al empresario vestidos de policía. En horas de la tarde, el hijo recibió la prevista llamada del padre, quien le indicó el lugar donde debía llevar el dinero requerido.
A esa cita concurrió un policía llevando el dinero solicitado, pero un imprevisto casi da por tierra el operativo de rescate cuando un patrullero pasó por el lugar y observó un vehículo con la patente tapada, lo que habría puesto nerviosos a los secuestradores que trataron de huir presurosamente, dando inicio a una persecución cinematográfica que finalizó cuando el vehículo que transportaba al secuestrado chocó. Como resultado, se logró atrapar a dos individuos y el rescate del empresario que sufrió algunos magullones productos del choque. Otros dos participantes se encontrarían prófugos.