Imperdible: una web permite conocer los mejores castillos y palacios de España

0
307

Reúne lugares que ofrecen visitas, alojamiento, gastronomía o hasta se alquilan para eventos.

Castillo Almodovar del Río en Córdoba, España. Foto Shutterstock.

Como testigos de piedra de una historia milenaria, los más de 10.000 castillos, palacios y fortalezas de España abren la puerta a través de una web para conocer la arquitectura, las hazañas y los personajes del pasado y los misterios y leyendas de sus muros.

Los hay de distintas épocas y estilos arquitectónicos, amurallados o palaciegos, desde los conservados perfectamente a los que apenas mantienen unos restos en pie, en lugares remotos del interior del país o en ciudades.

La directora de la Red de Castillos y Palacios turísticos de España, Mónica Brías, explica que estas construcciones se encuentran «en todas y cada una de las regiones de España», algunas incluso son de origen romano, pero la mayoría tienen una antigüedad del en torno de los 1.000 años, levantados en plena Edad Media.

Castillo de Coca en Segovia. Foto Shutterstock.

Castillo de Coca en Segovia. Foto Shutterstock.

En algunos casos, los edificios reflejan los estilos y técnicas de construcción de épocas sucesivas porque ya se levantaron en lugares estratégicos y luego se fueron reconstruyendo, detalla.

Muchos de ellos fueron construidos por los musulmanes, conquistados y reconstruidos por los cristianos y adaptados después como residencia, una vez perdido su valor militar y defensivo.

Únicos en el mundo

Para darlos a conocer, la Red de Castillos y Palacios de España, con el apoyo de la Secretaría de Estado de Turismo y Turespaña, habilitó una plataforma web www.castillosypalacios.es

El sitio reúne toda la información sobre dónde se encuentran, características históricas y posibilidades de visita, actividades culturales, organización de eventos o gastronomía.

«Son únicos en el mundo, e interesantes para que el público conozca la historia de forma amena, lúdica, ya sea con familia o con amigos», asegura Brías, quien defiende que conocer la historia genera una comunidad «más fuerte», que se respeta más y aprecia donde vive.

Castillo de la Mota en Valladolid. Foto Shutterstock.

Castillo de la Mota en Valladolid. Foto Shutterstock.

Fomentar esta clase de turismo entre viajeros internacionales, que hasta ahora suponían la mayoría de las visitas, era una apuesta por el «turismo de calidad», alejado del turismo de masas y que acerca a los visitantes a la cultura e historia del lugar.

Ahora, con las restricciones por el covid-19, es una oportunidad para que la población local conozca los municipios vecinos y la historia de su región.

Dormir en un castillo

Algunos de ellos ofrecen la posibilidad de hospedaje y manutención; son edificios históricos acondicionados que forman parte de la cadena de hoteles de Paradores, una sociedad perteneciente al Estado.

Castillo de Grisel  se convirtió en hotel y permite que los turistas vivan una experiencia medieval.

Castillo de Grisel se convirtió en hotel y permite que los turistas vivan una experiencia medieval.

«Constituyen un gran atractivo turístico y, en el caso de Paradores, al igual que el resto de establecimientos, están situados en gran medida en la España vaciada (despoblada); se articulan como auténticos dinamizadores de las zonas donde están», dicen desde la entidad.

En el caso de la Asociación Española de Amigos de los Castillos, organiza actividades en torno a estas muestras de «arquitectura defensiva», que pueden incluir murallas, torres o puentes fortificados, entre otras estructuras.

Desde la entidad recuerdan que no todos se pueden visitar ya que depende de si están restaurados o no, si son de propiedad privada o pública, o si están abiertos al público debido a las restricciones de la pandemia.

Badia de Tossa sobre el mar de Girona. Shutterstock.

Badia de Tossa sobre el mar de Girona. Shutterstock.

Sin embargo, en estos casos pueden verse, incluso desde fuera, y no limitarse a uno solo, sino a «hacer rutas», ya que generalmente están asociados a otras construcciones próximas y se puede comprender su historia de manera más profunda.

Asegura, además, que estos castillos también «son paisaje», lo que se añade a su valor histórico o arquitectónico.

«De la misma manera que tuvieron su función defensiva hace mil años, ahora pueden tener una función de organización del territorio, turística, cultural, incluidos en un paisaje y no ser considerados una ruina inútil», defiende Schnell.

«Son unos de los castillos más auténticos de Europa», valora, sin apenas modificaciones, así que se puede apreciar cómo eran hace mil años.