Inflación y vacaciones: cómo impactará la suba de precios en los centros turísticos este verano

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Los operadores se niegan a decirlo, pero la sensación es que los costos acompañarán a la inflación. Hotelería y gastronomía, los más perjudicados

Inflación y vacaciones: cómo impactará la suba de precios en los centros turísticos este verano

Hacer el presupuesto para las próximas vacaciones de verano nunca fue tan fácil… ni tan aterrador. Es tan sencillo como recuperar la planilla excel del año pasado y multiplicarla por dos. Los operadores de distintas áreas turísticas «esconden la partida» y evitan anunciar lo inevitable: que los precios de todos los servicios acompañarán a la inflación y, por lo tanto, el aumento será del 100%, o superior.

La inflación golpea al turismo: los sectores más afectados

En la hotelería y en el mercado de casas y departamentos será donde el impacto hará más ruido, ya que los aumentos se dan de golpe sobre bases interanuales (inmuebles) o sobre tarifas reducidas por temporada baja (hotelería). En la gastronomía la suba de precios es mucho más constante a lo largo del año y el consumidor ya tiene una percepción sobre lo que puede encontrarse.

Los conocedores del mercado de alojamientos creen que los ajustes duplicarán los valores de hace un año, pero aún tienen un par asteriscos a dilucidar porque reconocen que el verano 2022 fue atípico.

Por un lado el brote de COVID de diciembre de 2021, que se extendió a enero provocó preocupación en la población que evitó salir del país para no correr riesgos por la enfermedad o quedar varados en el exterior.

Previaje: un arma de doble filo

El segundo punto que jugó a favor fue la implementación del programa «PreViaje», ya que las familias de alto poder adquisitivo que se quedaron en el país utilizaron esta herramienta para financiar sus gastos en el mercado interno. Esto provocó una rápida ocupación de la oferta de alojamiento premium, que disparó los precios y arrastró a las plazas de menor categoría. De allí que la base de comparación para fijar precios para 2023 puede ser engañosa.

Tal fue el efecto del «PreViaje» sobre los precios del verano 2022 que el gobierno decidió que el programa se concentre en impulsar los meses de temporada baja.

El programa Previaje incentivó el turismo doméstico, aunque también impactó en la inflación.

El programa Previaje incentivó el turismo doméstico, aunque también impactó en la inflación.

A modo de compensación de estos dos factores, los operadores consideran que el único aspecto macroeconómico que continúa jugando a favor de los destinos locales es el aumento del dólar y las restricciones que impuso el Banco Central para financiar gastos con tarjetas de crédito en el exterior.

«El nuestro es un mercado de competencia perfecta», subrayó el diálogo con IProfesional Jesús Osorno, presidente de la Asociación Hotelera Gastronómica (AEHG) de Mar del Plata. Osorno consideró que es «lógico que las tarifas acompañen a la inflación», lo cual convalida que los aumentos se ubiquen entre el 80 y el 100%.

No obstante, el directivo fue claro: «Se puede poner la tarifa que se quiera pero si el 6 de enero no vino la cantidad de gente que esperamos el 10 de enero ya todos los precios se revisan a la baja».

Con esta perspectiva, Osorno sostuvo que los valores estarán ligados a «cómo cada establecimiento quedó posicionado durante la temporada pasada», que como ya comentamos tuvo su particularidades.

Asimismo, afirmó que «no existe la corporización del sector» y que cada uno fija los precios que cree convenientes y luego realiza los ajustes a medida que corre la temporada. Al mismo tiempo, subrayó que la situación «está muy cambiante y que la actividad está en un sube y baja», lo cual también complica la fijación de precios.

La suba de tarifas impacta en los precios del turismo

Osorno advirtió que la quita de subsidios a las tarifas energéticas será otro factor que los empresarios hoteleros deberán evaluar al momento de ponerle valores a sus servicios en el mostrador. «Si tomamos las facturas que venimos recibiendo, donde nos indican que el 70% del total está subsidiado y entonces el impacto será muy fuerte».

Al sector hotelero le preocupa el aumento de precios y la quita de subsidios en tarifas.

Al sector hotelero le preocupa el aumento de precios y la quita de subsidios en tarifas.

El presidente de AEGH también apuntó contra lo que el sector hotelero formal considera una competencia desleal que es la oferta de departamentos o similares «con servicio de desayuno y mucamas».

«Especialmente se ve en las plataformas de internet que se ofrecen unidades por día, o fin de semana, con esta clase de servicios que resultan competencia directa y con costos mucho menores porque no están alcanzados por las mismas obligaciones tributarias y de habilitaciones que nos rigen a nosotros», se quejó.

Osorno indicó que, por ejemplo, en Mar del Plata existen unas 40 mil plazas hoteleras y unas 250.000 «extra hoteleras».

Gastronomía: preocupa el nivel de inflación

Adrián Szkrohal es vicepresidente de AEGH y está a cargo del área gastronómica. Su visión sobre la próxima temporada es similar. «Con PreViaje, Mar del Plata tuvo una ocupación del orden de 75% en enero y febrero de este año y ahora esperamos buena actividad para octubre y noviembre porque volverá a regir y en la ciudad hay programada una serie de eventos importantes», remarcó.

Sobre los precios, también admitió que acompañarán a la inflación pero con datos adicionales preocupantes: «Hoy el costo de la mercadería es el 40% del total de un local gastronómico, cuando históricamente estuvo en el orden del 25 al 30%. Y a esto hay que agregarle el impacto que tendremos en las tarifas de luz y gas».

«Sólo con mirar las cifras del INDEC observamos que el precio de los alimentos sube más que el resto de los rubros», recalcó.

Para los gastronómicos, el precio de los alimentos es un factor clave.

Para los gastronómicos, el precio de los alimentos es un factor clave. Fue uno de los rubros que más aumentó.

En este escenario consideró que es ineludible un fuerte aumento de precios pero aclaró que «no es temporada baja cuando hay margen para hacerlo sino en la temporada alta cuando sube la demanda».

El panorama resulta exigente para los bolsillos de los argentinos que planean hacer turismo interno, ya que los aumentos salariales por paritarias o los ingresos de cuentapropistas lejos están de alcanzar ajustes del 100%, de allí que los que pretendan repetir sus vacaciones de años anteriores con la misma calidad y cantidad de servicios deberán afinar el lápiz.