viernes, septiembre 25

IPhone 11 le salvó el dedo a una persona que recibió el impacto de una bomba lacrimógena

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El celular lo había comprado recién el lunes y quedó -evidentemente- inutilizable. Por suerte, estaba asegurado, aunque ahora el dinero es lo de menos

El chileno Gaspar Álvarez publicó desde su cuenta de Twitter un espectacular relato sobre los abusos que están ocurriendo en el país vecino. Según cuenta, uno de sus amigos recibió el impacto de una bomba lacrimógena, quedando con una fractura expuesta.

 

Damián Rojas, el afectado, aseguró a Fayerwayer que, si no fuera por el celular, probablemente hubiera perdido el dedo: “Ayer me llegó una lacrimógena en la mano, de no ser por un celular que estaba nuevo, perdía un dedo”, dice el afectado en sus historias de Instagram.

Al medio especializado en tecnología contó: “Estaba yendo después del trabajo a Plaza Dignidad (ex Plaza Italia) y me quedé hablando con un ciclista porque habían vándalos peleando con algunas personas que se manifestaban pacíficamente. Vi que Carabineros estaban lejos y me quedé en el Parque Bustamante. Había pasado el ‘guanaco’ tirando agua no más, entonces no se veía peligro… Yo estaba con la cacerola y mi celular grabando lo que pudiera”.

Lo peor vino después, cuando una bomba fue lanzada en dirección a su cabeza: “El dedo índice estaba en el celular por delante hacia la izquierda, el golpe le llego al dedo y al celular, pero no de lleno. Me dieron dos semanas de licencia y otras dos o tres de rehabilitación para recuperar la movilidad. Me hicieron pruebas de tendones y estoy bien. Me tuvieron que suturar además, me inmovilizaron, me vendaron y no puedo ocupar la mano. Lo único que alcancé a grabar fue una historia que quedó en mi Instagram. El celular (iPhone 11) me lo compré el lunes. Quedó “pa’ la historia”, si no fuera por el celular yo perdía el dedo”.

Nos cuenta que en primera instancia se acercó a la Fech para recibir primeros auxilios, donde fue atendido para posteriormente ser traslado a una clínica: “Tuve una fractura expuesta. Perdí muchísima sangre y de hecho aún debe estar marcada. Estoy triste, tengo rabia. Tenía una inseguridad tremenda de qué iba a pasar con mi dedo, a pesar de que me había “salvado” el celular”. Me atendieron en la FECH primero y son lo máximo… Yo pude ir a una clínica después y no ocupar algo que alguien puede necesitar más”.

Sobre esto último, nos cuenta que las Isapres no tienen un “plan B” por si te pasa algo en el dedo índice, que es el que se tiene que utilizar para efectos de la atención, por lo que tuvieron que dejarle la yema descubierta y moverlo, lo que le generó más dolor