La devaluación postPASO2019 fue mayor a la de la moneda afgana tras la llegada de talibanes

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Pese a que en Argentina se dio un proceso electoral natural, el mercado reaccionó con más dureza que con la irrupción del grupo islamista

La llegada de los talibán al poder tras más de 20 años de dominio estadounidense encendió las alertas en muchos aspectos. A nivel global, aquellos que tomaron más resonancia fueron el futuro de los derechos humanos de la población afgana y el ascenso de un régimen que puede transformar al país nuevamente en un santuario para terroristas tal como ocurrió durante 1996-2001.

Sin embargo, la llegada del grupo islamista al poder también afectó a la ya pobre economía de Afganistán ante la incertidumbre por la gestión de un Gobierno que ya tiene antecedentes de confiscar activos a los ciudadanos, entre otras medidas y que, si se aísla del mundo, las consecuencias económicas pueden ser peores.

Tras más de una semana desde la toma de Kabul, la mayoría de los bancos permanecen cerrados, el dinero en los cajeros automáticos se agota y los afganos temen con quedarse sin dinero, en medio del caos que lleva el precio de los bienes al alza.

“La gente se está quedando sin efectivo y todo el mundo está esperando que los bancos vuelvan a abrir”, detalló a The Washington Post un médico afgano. Las transferencias bancarias también fueron canceladas.

El corto plazo no parece promisorio: Ante la falta de liquidez, las autoridades talibán han ordenado a la gente que no saque dólares del país, y su portavoz, Zabihullah Mujahid, advirtió que se “tomarán medidas” contra todo aquel que intente sacar sus dólares “por aire o por tierra”. Además, dijo que los miembros del nuevo gobierno “confiscarán el efectivo”.

Pese al caos que vive el país, que se conduce a un periodo oscuro donde las libertades y derechos dependerán de la interpretación de la Ley Islámica que hagan los talibán, y los problemas económicos que comienzan a enfrentar, insólitamente el shock que sufrió la moneda afgana en este mar de incertidumbres y temores está muy lejos de lo que fue en Argentina el lunes 12 de agosto de 2019.

Aquel lunes negro, fue el día posterior a las PASO presidenciales en las que el kirchnerismo logró una contundente victoria que difícilmente pudiera ser remontada en la primera vuelta del mes de octubre. El mercado dio por descontado que Alberto Fernández sería el nuevo presidente y tras un contundente 47.79% del Frente de Todos contra el 31.80% de Juntos por el Cambio rápidamente reaccionó: el dólar se disparó hasta un 37% sólo en la primera hora y media de operaciones del lunes, alcanzando casi los $62 pesos.

El mercado reaccionó de tal forma negativa pese a que se trataba de la elección de un Gobierno democrático en un país con instituciones, leyes e infinidad de libertades individuales. Sin embargo, pese a la existencia de algunas garantías, el shock monetario fue peor que el que sufrió Afganistán con la llegada de los talibán: un régimen ultraortodoxo que no llegó al Gobierno por el voto popular y que tiene antecedentes de no respetar las libertades, sumado a sus amenazas de confiscar el efectivo.

En todo este contexto el Afgani sufrió una devaluación pero muy lejos del lunes post PASO en Argentina: tras la toma de Kabul, el dólar aumentó 6 afganis al pasar de 80,66 a 86,15: menos de un 7%