Los espantapájaros más locos del Instituto Patria

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Nota

Mientras sigan haciendo y diciendo lo que hacen y dicen, inexorablemente los dólares que están acá se irán y los que puedan venir jamás vendrán.

El presidente que no cree en el mérito.

Un espantapájaros es un muñeco bastante desagradable que simula ser una persona pero que en realidad es otra cosa y que, puesto en el medio de una gran extensión de tierra, logra que mucho de lo que hay adentro, y todo lo que viene de afuera, se asuste, se espante y se vaya. Lo que en el campo se conoce como espantapájaros, en política se llama kirchnerismo.

Aclarado el concepto sobre el que trata esta nota y, antes que nada, vaya una sincera felicitación para el Ministro de Economía Martín Guzmán por haber logrado que la Argentina sea el primer y único país del mundo en el que, para poder ver una serie de Netflix, tenés que garpar un 35% extra sobre el valor del abono como anticipo del impuesto a las ganancias.

La pregunta del millón para el ministro es: ¿ya le contaste esta genialidad a las autoridades y profesores de la Universidad de Columbia? Si alguien quiere ganarle de mano puede escribir a econ-info@columbia.edu. Me parece que hasta el Nobel de Economía este muchacho no para.

Esta novedad completa una semana memorable del gobierno argentino en la que el presidente Fernández anunció orgulloso que a partir de ahora se podrá abonar el corte de pelo en 12 cuotas. Y además Tío Alberto explicó exhultante que te podés cortar el pelo ahora y la primera cuota la pagás en… enero!! Confirmado: como vendedor de autos usados, Fernández es el más grande. Lejos.

Desde la misión a Angola, con Cristina y Moreno vendiéndo pollos, dulce de leche y ropa trucha de La Salada, que no veíamos un medida económica tan trascendente. In your face Jeff Bezos. Chupala Galperín. Andate Latam. Morite Falabella. No los necesitamos. Al ángulo Alberto. Un crack.

Como si todo esto fuera poco, el ministro Arroyo anunció que la economía se está recuperando porque están volviendo las changas. Segunda pregunta del millón: ¿en base a que datos se sabe que aumentaron las changas? ¿Hay un relevamiento del INDEC o simplemente Arroyo tiene un cuñado que es plomero?

Por supuesto, todavía quedan algunos escépticos diciendo que todo esto no sirve para nada y responsabilizando a las autoridades económicas del país por lo que hacen. Seamos justos. Los funcionarios del área económica no tienen la culpa. No hay medida que puedan tomar para evitar las consecuencias que provoca la sola presencia en la Casa Rosada de los espantapájaros del Instituto Patria.

Muñeco que simula ser una persona. Foto: EFE

Muñeco que simula ser una persona. Foto: EFE

Mientras sigan haciendo y diciendo lo que hacen y dicen, inexorablemente los dólares que están acá se irán y los que puedan venir jamás vendrán.

Luego de los homenajes y los días de duelo por la desaparición física del Alberto de los Miércoles, la sociedad ha entrado en fase estupor. Quedamos en manos de los Albertos de martes a jueves. Por ejemplo, el que habla de la falta de mérito, en los dos sentidos: no creen en el mérito y se pasan el día viendo cómo hacer para que la justicia les dicte la falta de mérito, a Ella, Lázaro, Cristobal, De Vido, Boudou, José López y demás perseguidos políticos para la liberación.

Así como venimos, ya no habrá moderación ni diálogo ni acuerdos ni sentido común ni nada. Y por ende, no habrá recursos para ninguna reconstrucción.

Una vez más, el Estado ha quedado en manos de una gavilla de genios que creen posible gobernar un país contra la voluntad de la mitad de los ciudadanos. Así lo pensó el kirchnerismo 2003/2015, así lo pensó Cambiemos 2015/2019 y así lo vuelven a pensar Cristina y Tío Alberto. Obviamente, así nos irá. Pese a los intentos civilizados de Larreta y de Lousteau.

Con 300 muertos por día y un puñado de dólares en el Banco Central, lo que se ve en el horizonte es tan feo que mejor pasemos al formato narrativo de comedia del cine nacional para hacer de nuestra realidad algo más digerible.

Como siempre le digo amigo lector, el juego es que cada vez que vemos a Alberto Fernández todos pensamos en Rolo Puente, ok?

Interpretando uno de los papeles más difíciles de su carrera artística, hoy Rolo Puente hace de Trapito, el espantapájaros más famoso del cine nacional.

Supo compartir cartel con Petete, aquel popular dibujo animado de “El Libro gordo de Petete”, en el film de García Ferré “Petete y Trapito”. Tanto por su condición de espantapájaros como por su condición de profesor sabelotodo, Rolo podría interpretar ambos papeles. A veces, en una película, se usa que el mismo actor haga dos personajes. Garpa.

Vemos a Rolo vestido de Trapito en el techo de la Casa Rosada. Aparece Moria, con una capa de leopardo y una malla enteriza dorada con brillantes. Más reina que nunca. Trae de la mano a su hijo Máximo, en este caso interpretado por Coco Sily.

Pausa: no me diga amigo lector que una película protagonizada por Moria Casán, Rolo Puente, Coco Sily y las actuaciones especiales de Guido Kaczka en el rol de Axel Kicillof y Victor Bo como Sergio Berni, no sería un golazo. No lo dejemos pasar así nomás. Mañana mismo hablo con el Chueco. Sigamos con el cuentito.

Moria está eufórica: “…Listo, ya liquidé a esos tres jueces que tanto molestaban al país… y sobre todo me molestaban a mi, por supuesto ¡¡Vamos despejando el camino para construir la Patria Grande!! Tengo dominado a todos y todas los boludos y las boludas del Senado. Votan lo que yo quiero, no se me retoba ni el traductor para hipoacúsicos… Ahora mientras yo liquido al Procurador General de la Nación, vos le hacés aprobar a Massita la reforma judicial en Diputados, ok?… no nos para nadie… quiero ver caer Saigón!!” Trapito mira hacia Puerto Madero como extrañando su vieja vida de guitarrero. Moria abre su capa de frente a las grandes torres, saca del escote una varita y grita las palabras mágicas “…¡¡que vengan los capitales!!…” Se escucha el viento rugir… “¡Dije que vengan los capitales!” Ruge el viento… “Algún día todo eso será tuyo, hijo mío” le dice Moria a Coco Sily. Coco hace visera con la mano “Ma, por lo menos esos dos penthouses que se ven allá en el Madero Center ya son nuestros, ¿no?”.

Moria mira hacia el cielo. La cámara se eleva y atraviesa las nubes. Vemos a un Perón angelado preparando una celebración. Esta semana se cumplen 47 años de su último festejo, aquel 23 de septiembre de 1973 cuando la fórmula Juan Perón-Isabel Perón obtenía el 62 % de los votos. Atrás quedaban Balbín-De La Rua con el 25% y Manrique-Martinez Raymonda con el 12%. Otros tiempos, muy lejanos a esta comedieta ridícula de hoy.

Al lado de Perón está Jose Ignacio Rucci, su fiel jefe de la CGT asesinado por los Montoneros, tan sólo dos días después de aquel triunfo, para mojarle la oreja a Perón.

Justamente, esta semana, los diputados kirchneristas de la provincia de Buenos Aires se negaron a hacerle un homenaje a Rucci. Todo dicho.

Moria sigue mirando al cielo. De pronto siente que caen gotas de lluvia: Moria y Coco abren sus brazos. “¡¡¡Es agua… agua bendita… agua dorada… es oroooo, oro para la Patria Grande!!!”. Coco se huele las manos. “Mami, me parece que esto no es oro.” Corte a Perón y Rucci que se sonríen y se suben las braguetas.

Abajo Trapito está empapado. Arriba Perón y Rucci brindan (continuará).