Milei tuvo un rol clave en la implosión libertaria en Diputados y ahora busca contenerse para desactivar el paro de la CGT

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Los WhatsApps de Milei sobre la interna de LLA, el perdón a la CGT y las paranoias detrás del caso Lijo

Nota extraída de TN por Luciana Geuna

El Presidente envió un mensaje que fue determinante para la ruptura del bloque en la Cámara baja. Mientras, Santiago Caputo se disculpó con la mesa chica de la central sindical y pese a que lanzaron un paro, apuesta a sumarlos al Pacto de Mayo.

A las 10:15 del martes, Lilia Lemoine le escribe por WhatsApp a Javier Milei: “¿Vos bancás la designación de Marcela Pagano en la comisión de juicio político?”. El Presidente, recién aterrizado en Miami, fue directo: “Yo quiero a BERTIE”. Así, en mayúsculas.

La reunión estaba convocada a las 11.00, quedaban 45 minutos para intentar frenar un movimiento destinado al choque. Y chocaron. Se partió el bloque de LLA en la previa a la votación de la Ley de Bases. Las escenas fueron públicas: Martín Menem levantando la reunión que se hizo igual, cortando la transmisión de Diputados TV, que volvió al aire con las autoridades elegidas.

Un show gratuito de interna al borde del ridículo que todavía no tiene final. El presidente de la Cámara sólo puede convocar a la reunión para constituir las comisiones. Una vez definidos sus integrantes, es el Presidente de la comisión -o sea Pagano- el/la que convoca. Ella se ocupó personalmente de hacer firmar uno a uno a los integrantes designados al acta de constitución.

El diputado Alberto Benegas Lynch (Foto: El Parlamentario).
El diputado Alberto Benegas Lynch (Foto: El Parlamentario).

Hay un pequeño enredo administrativo ahora sobre cómo se desanuda esta situación. Ya hay un operativo en ejecución que buscar contener a la diputada y que se vaya de esa comisión por sus propios medios. Ella recibe a los mensajeros, pero espera al Presidente.

¿Por qué prestar atención a este enredo más allá del consumo irónico? Porque detrás está la construcción del nuevo poder de La Libertad Avanza, un edificio que gestiona Karina Milei con el aval indiscutible de su hermano y que debe estrenarse en 2025. “Mi único jefe es Javier Milei”, sostuvo Pagano. Nunca nadie salió bien parado al intentar contraponer a los hermanos.

Detrás de escena

La noche anterior a la reunión de comisión, Martín Menem, el presidente de la Cámara, le había transmitido por teléfono a Milei la incomodidad del bloque con la designación de la experiodista en esa comisión sensible. La respuesta fue ambigua. Pero de la noche a la mañana, mientras volaba, el Presidente aceleró una respuesta contundente. “Yo quiero a BERTIE”, en referencia a Alberto Benegas Lynch (nieto), el diputado que esta misma semana dijo que los padres deberían decidir según sus necesidades si sus hijos van o no la escuela.

El exjefe de la bancada de LLA, Oscar Zago. (Foto: Télam).
El exjefe de la bancada de LLA, Oscar Zago. (Foto: Télam).

¿Por qué? “Porque él es incondicional y Marcela…”, repiten casi a coro los que cuestionaban la designación de la experiodista.

Oscar Zago, además de jefe de bloque, no es cualquier persona. Formó parte de ese círculo íntimo de personas que acompañaron de cerca a Milei sobre todo en el territorio del financiamiento desde la ciudad de Buenos Aires. Oriundo de la casta, Zago supo hacer vínculo uno a uno con el Presidente. Ahora es uno más en la lista de los que van alejándose del centro de poder (como Ramiro Marra o Carolina Píparo por dar pocos ejemplos). Sólo que Zago tiene mayor poder de daño.

Tendencia a la casta

La Libertad Avanza ya vio implosionar y desaparecer su poder en el Senado de la provincia de Buenos Aires donde arrancó con la potencialidad de nueve miembros y terminó perdiendo casi todo.

Ahora, cuando está por jugarse la ley de Bases, Zago pierde la presidencia y se va del bloque llevándose dos más. Una sangría dolorosa en un grupo humano tan reducido. No es un problema de votos, es un conflicto de imagen.

Se espera un coletazo en el bloque de la Legislatura porteña, su territorio de origen, donde Zago también tiene gente propia. Todas las vueltas de esta historia terminan en los vicios de la casta. Por ejemplo: su condición de jefe de bloque ya había tenido un intento de remoción en manos de Karina Milei hace pocas semanas.

Sucedió algo durante todo marzo. La mesa política de LLA a la que se sienta el ministro del Interior, Guillermo Francos, su número dos, Lisandro Catalán, la hermana del Presidente, Nicolás Posse, Santiago Caputo y Sebastián Pareja, recibió demandas casi impúdicas a cara descubierta de los diputados del bloque. Listas largas de pedidos de cargos en sus localidades de origen: PAMI, RENAPER, ANSES, ADUANA, AFIP, un desparramo de vieja política donde la caja de los cargos sigue definiendo la influencia.

Nadie se indigestó, pero la mesa chica del Gobierno vio la mano de Zago en tanta demanda desatada y decidieron frenarlo. El propio Zago presionó fuertísimo para poner a alguien propio en la delegación PAMI de Capital, un lugar que le quedó a Jorge Macri. Todo un chiquitaje inaccesible para el público masivo al que la casta le dedica una energía sideral. Y los libertarios también.

Operadores desbordados

Estas implosiones internas de LLA tienen anécdotas delirantes. Créase o no, esta semana se rompió también el bloque del Parlasur que preside por ahora Alfredo Olmedo, el polémico salteño que se hizo libertario y logró la Presidencia del cuerpo por un acuerdo con el kirchnerismo. Literal. Les facilitó cargos que ellos deseaban a cambio de ser el elegido.

Su suerte se complicó porque en una sesión de marzo, lo acusaron de llegar con patovicas al recinto y sacar los micrófonos de los legisladores del Mercosur. De impedirles hablar en un Parlamento. Y entonces el kirchnerismo y el resto de los países juntaron firmas para sacarlo de ese puesto. Cuentan también los votos de una facción de LLA que responde a otro extinto operador, Carlos Kikuchi. Y claro, se rompió esta semana el bloque de LLA en el Parlasur.

Alfredo Olmedo, cuando era diputado nacional (archivo)
Alfredo Olmedo, cuando era diputado nacional (archivo)

Los operadores libertarios están desbordados llamando a uruguayos, paraguayos y a los propios para frenar otra desprolijidad: que el 29 de abril en la próxima sesión los votos alcancen para remover a Olmedo, el dirigente de la campera amarilla que sigue protegido por Milei.

Es un mapa de la precariedad, de un armado que montaron durante la campaña, cuando creían que terminarían como tercera fuerza y no en la Casa Rosada. Todas sus fisuras están a la vista mientras intentan corregir antes de 2025. Ahí se está construyendo el esquema de fondo. El que se juega aprendiendo de poder desde el poder.

Perdón a la CGT

Nadie esperaba una reunión tan productiva el miércoles. Ni tampoco una decepción tan grande el jueves. Más de tres horas de conversación entre la CGT y el Gobierno en la Casa Rosada por primera vez. La previa de una nueva convicción oficialista de gestar algunos acuerdos por negociación.

Cuando Hugo Moyano se retiró -después de una reunión más chica con Santiago Caputo y el secretario de Trabajo que siguió al encuentro general-, todos creyeron que no habría paro.

Tras la reunión de la CGT, definieron ir al paro general el 9 de mayo. (Foto: NA)
Tras la reunión de la CGT, definieron ir al paro general el 9 de mayo. (Foto: NA)

Sin embargo, al día siguiente se anunció el segundo paro general el 9 de mayo. Mientras el Presidente participa de una gira de alta exposición en Estados Unidos, hay conversaciones en los despachos del poder para contener una respuesta presidencial por X. Por ahora hay calma. Crece la convicción oficialista de que el paro es por la interna propia de los líderes sindicales y que hay tiempo para desactivarlo.

La presencia de Caputo en el encuentro, que pidió disculpas por mandar el DNU con la reforma laboral sin conversar todo lo que incluía con ellos, allanó el camino a una negociación productiva. La homologación de la paritaria de camioneros está detrás de la solución a este problema. Hay que prestar atención a la dinámica de ese conflicto para saber si habrá o no un paro general.

A esta hora, en el primer piso de la Rosada creen que la medida no sucederá y que los líderes sindicales se sentarán a la mesa del Pacto de Mayo.

Conspiraciones en el máximo tribunal

Mientras los rechazos de organizaciones públicas se multiplican en contra de la candidatura de Ariel Lijo a la Corte, se produce un silencio llamativo en los sectores más influyentes de la política.

CFK tiktokea de muchos temas pero nada sobre esa designación. El radicalismo hace un silencio ruidoso. Hay una relación nutritiva entre Ricardo Lorenzetti -el promotor de Lijo- y Emiliano Yacobitti, el operador radical universitario, que tampoco se espanta por esta candidatura. Todos hacen silencio y esperan.

Juan Carlos Maqueda, Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti: los cuatro miembros actuales de la Corte Suprema de Justicia (Foto: NA).
Juan Carlos Maqueda, Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti: los cuatro miembros actuales de la Corte Suprema de Justicia (Foto: NA).

El Gobierno no mandó todavía el DNU al Senado y expone al juez federal a un desgaste que se está volviendo un problema político todavía más grave para el Gobierno. ¿Avanzarán a pesar de todo?

La Casa Rosada mira al Máximo Tribunal con temor. Hay un peligroso 3 a 1 en su composición que puede hacerle un daño irreparable. Todavía no se conversó en las acordadas de los jueces el tratamiento del DNU. Los magistrados entienden que la cuestión laboral se encamina desde lo político. No tienen ningún planteo serio por el decreto en su totalidad.

Sí hablan mucho de las demandas de las provincias. Es infinito el universo de las consecuencias económicas que podría tener la gestión si resuelven en favor de alguna de las provincias y en contra de la Nación. Todos lo saben. Pero la paranoia se expande. ¿Por dónde podrían venir las malas noticias?, se persiguen en la Rosada.

Una anécdota de esta semana lo muestra con claridad: en la reunión de acuerdos del martes, Rosatti, Rosenkrantz y Maqueda convocaron, como es rutina, al secretario encargado de los temas jubilatorios (hay infinitos reclamos desde siempre en la Corte por ajustes o mala liquidación). Un par de horas de finalizada la reunión, el ministro de Justicia se comunicó con las autoridades del Tribunal: “¿Van a sacar un fallo en contra por jubilaciones?”, preguntó desesperado. Le respondieron que no. Que había sido apenas un informe de rutina sobre el estado de las causas. “¿Quién le hizo llegar esa alerta al Gobierno?”. Todos pensaron en Lorenzetti.