Muerte súbita en bebés: medidas para prevenirla

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No se conoce bien la causa ni existe un tratamiento específico, pero se pueden hacer algunas cosas para eliminar los factores de riesgo

La muerte súbita del lactante es el fallecimiento sin explicación de niños de menos de 1 año de edad. No se conoce bien la causa ni existe un tratamiento específico. Normalmente, es impredecible.

Ocurre, aparentemente, mientras el niño está dormido. Se cree que la causa fisiológica es una inmadurez del cerebro del bebé. Concretamente, de la zona que controla la respiración y el sueño. Esto hace que sea incapaz de despertarse de forma refleja ante una falta de oxígeno.

En ocasiones normales, cuando el organismo detecta una falta de oxígeno, manda señales para que el niño despierte y llore. Con el llanto, vuelve a recibir el oxígeno que necesita. En estos casos, el cerebro no mandaría esa señal y no se despertaría, disminuyendo la cantidad de oxígeno en su cuerpo.

Aunque no está establecida la causa real de la muerte súbita, se han identificado ciertas situaciones en las que es más probable que esta ocurra. El más importante de los factores de riesgo es que duerma boca abajo. Es por esto que se recomienda acostar al recién nacido boca arriba. Algunos otros factores de riesgo son:

– Sexo masculino del niño.

– Bebé prematuro o con bajo peso al nacer.

– Niño al que le cuesta ingerir líquidos o alimento, o con alguna malformación facial.

– Recién nacido que ha padecido en los días anteriores alguna infección respiratoria o gastrointestinal.

– Algún antecedente en la familia de muerte súbita.

– Madre fumadora durante el embarazo y después del parto.

– Calor en la habitación o excesivo arropamiento del bebé.

– Compartir cama con los padres.

Consejos para evitarla

Además de dormir boca arriba, otras medidas que se pueden tomar para disminuir el riesgo de muerte súbita son:

– Acudir a atención prenatal en el centro de salud. Los controles regulares son importantes para detectar posibles problemas de salud.

– Asegurar una adecuada nutrición de la madre. Es importante también que evite el tabaco y otras drogas. Ambos aspectos son importantes durante en el embarazo y una vez que haya nacido el bebé.

– Evitar que el bebé permanezca en lugares con humo de tabaco.

– Acostar al recién nacido en un colchón plano y firme. Si son demasiado blandos aumentan el riesgo.

– Se aconseja que duerma en la misma habitación que los padres, pero sin compartir cama con ellos. Así, podrán vigilar mejor al niño.

– Evitar el calor excesivo del bebé, ya sea en el entorno o por demasiada ropa o mantas.

– La lactancia materna se considera un factor protector de la muerte súbita.

Fuente: Eres mamá