Narcojet: condenas en México y en Salta continúa la investigación

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Los dos pilotos bolivianos fueron condenados a 9 años y dos meses de prisión.Ambos conocían los aeropuertos del norte argentino, dijo el fiscal Ricardo Toranzos.

A solo un año del narcoescándalo que se desató tras ser detenido en cercanías de los balnearios más importantes de México un cargamento de más de mil kilos de cocaína, la Justicia de aquel país condenó a los dos pilotos de aerolíneas comerciales. El tema es que esa aeronave estuvo varias horas en el aeropuerto de Salta.

Al respecto, ayer el fiscal federal Ricardo Toranzos explicó a El Tribuno que la Justicia Federal de México se parece mucho a la que se aplica en Salta y Jujuy, donde los procesos por narcotráfico se resuelven en menos de un año, con investigaciones que no terminan con las condenas.

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Con respecto a este vuelo que recaló en el aeropuerto local, dijo que investigó junto a sus pares de Bolivia y México todo el itinerario con GPS, que se investigó a todo el personal que tuvo contacto con la aeronave cuando estuvo en Salta (durante siete horas) y a los distintos videos del avión que quedó en la pista, a la vista de todos.

«Se trata de un avión de alta gama, que supuestamente debía levantar pasajeros en nuestro aeropuerto. Por todo lo investigado sabemos que era un montaje para disimular el plan de vuelo e ingresar a México con todas las garantías», dijo.

   Los pasajeros eran bolsones de cocaína.

Y agregó: «Es por eso quizá que el avión haya quedado a la vista, que fuera abordado por dos fuerzas federales distintas y que en Salta no tenía rastro alguno de mercancía ilegal. Sabemos que al investigar con GPS el itinerario, la nave descendió por el término de tres horas en Bolivia, cerca de El Beni, en un aeropuerto con toda la infraestructura. Es allí donde es cargada la droga y parte hacia México».

Más adelante el fiscal aseguró que «nosotros seguimos investigando los nexos. Sabemos que en Bolivia fueron detenidos siete empleados del aeropuerto y una conocida narcotraficante internacional. En Salta seguimos investigando los nexos de esta organización».

Para el funcionario es poca la condena que recibieron los dos pilotos bolivianos si se tiene en cuenta el volumen de la droga que pretendieron ingresar a México. Toranzos graficó que los pilotos bolivianos conocían muy bien los procedimientos antidrogas en nuestro país, ya que eran pilotos de líneas comerciales.

El caso

El incidente ocurrió el 29 de enero del 2020, cuando los radares de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) detectaron el ingreso de un Gulfstream GLF3 no autorizado en el espacio aéreo de México, por lo que este país envió dos aviones para seguirlo.

Ante la presencia de las aeronaves militares, el jet ejecutivo hizo un aterrizaje forzoso, donde miembros del Ejército los detuvieron y comprobaron que la aeronave transportaba 1.230 paquetes de cocaína.

El sujeto que quedó prendido en toda la operación fue identificado como Salvador Sánchez Chávez, alias el “Toro”. El sujeto ingresó al vecinos país en cuatro oportunidades. Acopió la mercancía y coronó con éxito el envío a México, pero no contaba con que días antes un policía había sido abatido por el piloto de otro avión cargado de cocaína y la zona estaba siendo barrida por todos los radares.
 

Los detenidos, Aldo López Matienzo y Miguel Ángel Blásquez Vallejos, ambos de nacionalidad boliviana, fueron sujetos a proceso y declarados culpables por delitos contra la salud, en su modalidad de transporte de clorhidrato de cocaína.

La Fiscalía General de la República (FGR) informó que la sentencia incluye también una amonestación, la suspensión de sus derechos civiles y el decomiso de la aeronave utilizada para el delito. La fiscalía mexicana inició la investigación el 29 de enero de 2020, por el hecho de encontrarlos en el interior de la aeronave con cocaína.

Los pilotos bolivianos llegaron a las 20.30, del 28 de enero, al aeropuerto Internacional Martín Miguel de Gemes de Salta. Pasaron la noche en un hotel, volvieron a la pista, cargaron combustible y finalmente despegaron a Cozumel, Quintana Roo. Antes de despegar el avión fue revisado al menos por dos instituciones: la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y por la Aduana.

Los perros antinarcóticos no detectaron presencia de droga. La torre de control, entonces, les dio luz verde a los pilotos para partir. Luego se supo que en realidad la droga fue cargada en una escala no informada en Bolivia. Blázquez Vallejo también manejaba aviones comerciales, según el registro de la Dirección General de Aeronáutica Civil de Bolivia.

La droga, según la Justicia boliviana, salió de la selva vía fluvial, hasta un puerto no ubicado, desde allí cargaron los más de mil kilos de cocaína en camionetas, las que fueron escoltadas por un tal mexicano junto a un grupo o comando armado que llegó a la pista de Guayaramerín (Beni) y cargaron todos los paquetes en menos de 14 minutos, tiempo considerado de «película» según fuentes oficiales.

El fiscal Ricardo Toranzos.

El fiscal Toranzos dijo que el aeropuerto de Salta fue elegido como punto de partida para no levantar sospechas, pero la carga de la cocaína se realizó en el Beni, Bolivia. 
El relato, según el expediente del vecino país, señala: “La nave aterrizó sin instrucciones del control de tránsito. Estuvo unos minutos parqueado, llegaron dos camionetas, descargaron varios bolsones y los subieron al avión N18ZL, que cerró sus puertas y efectuó un viraje de 180 grados y despegó con rumbo desconocido”.
Sin embargo, de los siete detenidos, en principio, por la operación del “Toro” mexicano, solo tres quedaron en prisión.
Se trata de tres empleados del aeropuerto, mientras que el capitán Orlando Araujo, amigo personal del “Toro” fue liberado.
En un momento del expediente, un empleado hoy detenido graficó la situación con su declaración: “Le pregunté dónde está la autorización de ingreso de la nave matrícula N18ZL, me respondió que era un vuelo que él iba a arreglar con las autoridades. Yo le manifesté que el vuelo era ilegal y me respondió “ése es asunto mío”. El empleado, detenido.