Nuevos estudios aseguran que la vacuna de AstraZeneca tiene una eficacia del 79% y sin mayor riesgos de coágulos

0
175

Científicos de Oxford-AstraZeneca publicaron un nuevo estudio realizado a 32000 personas que recibieron su vacuna.

Ante la necesidad de recibir la aprobación de Estados Unidos, Oxford-AstraZeneca publicó los resultados de un estudio de fase III de la vacuna de coronavirus realizado en dicho país junto con otros similares llevados a cabo en Chile y Perú.

Según se indicó, los resultados “han demostrado que la vacuna es segura y altamente efectiva, añadiendo esta información a los datos de ensayos previos del Reino Unido, Brasil y Sud África, así como datos de impacto en el mundo real del Reino Unido”.

El ensayo se realizó sobre 32.000 voluntarios clasificados según su grupo etario. Los participantes recibieron dos dosis estándar o una vacuna placebo, en un intervalo de cuatro semanas. “Los datos demuestran que la vacuna es 79 % eficaz contra el COVID-19 sintomático, y 100% eficaz contra COVID-19 sintomática severa, o crítica”, afirmaron.

Desde la página institucional se compartió la información que indica que “La eficacia absoluta es mayor en este nuevo estudio que la observada en los estudios dirigidos por Oxford, ya que se ve afectada por la definición de caso del protocolo (mayor para los casos más graves) y la población en la que se realiza el estudio”.

Sarah Gilbert, co-diseñadora de la vacuna, aseguró que “Estos nuevos resultados de los grandes ensayos de fase III en los EE. UU., Chile y Perú proporcionan una confirmación adicional de la seguridad y eficacia de ChAdOx1 nCoV-19. En muchos países diferentes y en todos los grupos de edad, la vacuna proporciona un alto nivel de protección contra COVID-19 y esperamos que esto conduzca a un uso aún más generalizado de la vacuna en los intentos mundiales de poner fin a la pandemia”.

Mientras AstraZeneca aguarda que sus estudios sean corroborados por sus pares, el regulador sanitario de Reino Unido declaró esta semana que no existe evidencia de que el antídoto de AstraZeneca cause coágulos de sangre (tromboembolismo venoso), motivo por el cual varios países habían decidido detener la aplicación de la vacuna.