miércoles, agosto 10

Pronósticos que difícilmente precipiten decisiones

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Nota extraída de La Nación por Juan Carlos de Pablo

Las proyecciones no sirven para saber lo que va a pasar, sino para saber qué piensan hacer los dirigentes que las reciben; el FMI espera menor crecimiento del que estimaba, porque estima que el PBI crecerá menos de lo esperado 27 enero, 2022

¿Qué hicieron Joe Biden, Xi Jinping y Emmanuel Macron, y sus ministros de economía, cuando recibieron la edición de enero de 2022 del Panorama económico mundial, documento en el que el FMI dio a conocer sus pronósticos referidos al PBI de 2022 y 2023 de los países miembros? Nada.

Los pronósticos no sirven para saber lo que va a pasar, sino para saber qué piensan hacer los dirigentes que los reciben. En este caso particular, como digo, nada; porque los números dados a conocer no son suficientemente malos como para precipitar decisiones.

Por aplicación de una de las leyes de los grandes números, según la cual el pronóstico referido a un agregado está sujeto a menor error, porque algunos pronósticos de sus componentes pifian por exceso, y otros por defecto, sólo le presto atención al referido al Mundo. En particular, no le presto ninguna atención al que el Fondo hizo sobre la Argentina.

Un párrafo referido a la historia. En 2020 el PBI mundial cayó 3,1% y en 2021 aumentó 5,9%, de manera que el nivel de 2021 se ubicó 2,6% por encima del de 2019. En otros términos, el impacto del Covid sobre el PBI tuvo la forma de una “V”, no de una “L”.

El FMI pronostica ahora que en 2022 el PBI mundial crecerá 4,4% y, en 2023, 3,8%. Lo del año próximo no amerita mayor análisis; sí importa que el Fondo corrigió para abajo su pronóstico referido al año que acaba de comenzar. Porque en octubre de 2021 había pronosticado un crecimiento de 4,9%, de manera que corrigió el pronóstico nada menos que medio punto porcentual. Que, referido al PBI mundial, es una pelota.

No hay un villano en esta corrección descendente, como cuando en la Argentina se dice que la tasa de inflación estaría bajando si no fuera por el precio de las pañoletas o el de la carnaza cuadrada. El FMI espera menor crecimiento del que estimaba, porque estima que el PBI crecerá menos de lo esperado, tanto en los países desarrollados como en los en vías de desarrollo. Aunque, tal como era de esperar, la corrección hacia abajo no fue igual en todos los países, resultando mayor en… Estados Unidos.

Estos números no dicen que no hay problema, dicen que en la evolución esperada del PBI, no está hoy la principal preocupación de los dirigentes. Quienes, en el plano económico, probablemente le presten más atención a la tasa de inflación, y fuera de la economía, al conflicto entre Estados Unidos y Rusia, a propósito de Ucrania.