Qué alimentos cuestan hasta 50% menos en mayoristas que en supermercados

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Productos de consumo masivo se pueden comprar a mitad de precio en comparación con las grandes cadenas. ¿Por qué crece esta tendencia?

Qué alimentos cuestan hasta 50% menos en mayoristas que en supermercados

La participación del consumidor final en las ventas de los mayoristas se incrementa frente a la suba de precios, debido a la posibilidad de acceder a los productos básicos para el hogar con una diferencia de valor que en algunos casos puede llegar al 50%.

De acuerdo con un estudio de la consultora Nielsen IQ, pese a la caída generalizada de ventas en supermercados, autoservicios y almacenes, en mayoristas hubo un dato positivo en el primer trimestre del año, con un crecimiento de 2,6% interanual.

Se desploma el poder adquisitivo y consumidores buscan otras opciones

En el primer trimestre del año, el consumo masivo en el total de los canales cayó 18,7%, compuesto por una baja de 11,8% en supermercados, 15,2% en autoservicios y 25% en almacenes.

Se despegaron de esta tendencia el comercio electrónico, que creció 2,8% por la tendencia creciente año a año del consumidor volcándose a esta alternativa, y los mayoristas con un incremento de 2,6%.

A partir de este relevamiento, se observó «mucho más peso de un consumidor final yendo de comprar a este tipo de superficies» de comercio mayorista.

En el 71% de los productos de la categoría alimentos se registró un crecimiento de la participación consumidor final y en el 53% de las familias de productos creció el volumen de venta al consumidor final.

En el primer trimestre de 2024, las compras en supermercados cayeron casi un 20%.

En el primer trimestre de 2024, las compras en supermercados cayeron casi un 12%.

«Tras el cambio de gobierno y el fin de los controles de precios, la inflación se aceleró y el ingreso disponible en los hogares se contrajo abruptamente trayendo como consecuencia una fuerte retracción del consumo», analizó Javier González, analista de Nielsen IQ para los mercados de Argentina, Uruguay, Bolivia y Paraguay.

Debido al menor poder adquisitivo y el fin del control de precios en los supermercados, cobra relevancia la omnicanalidad, es decir el recorrido de los consumidores por distintos canales de venta, así como variedad en categorías y marcas hacia alternativas más económicas.

Qué productos se consiguen a mitad de precio en mayoristas

Un relevamiento realizado por iProfesional entre mayoristas y cadenas de supermercados sobre siete productos de primera necesidad, de primeras marcas, arrojó diferencias de precio que van de 8% a 50%.

El aceite de girasol de 900 ml de primera marca se consigue a $1.199 en mayoristas y asciende a $1.700 en supermercados, con una diferencia de 34,5%; la yerba más comprada, en paquete de 1 kilo, cuesta $3.360 en mayoristas y se exhibe a $4.865 en los supermercados, con una diferencia de 36,6%; y la harina 000 de 1 kilo, de primera marca, cuesta $ 529 en el mayorista frente a $ 800 en los supermercados, un 40% más.

Asimismo, el arroz de primera marca en paquete de 1 kilo está $ 2.711 en mayoristas y $ 3.400 en supermercados, con una diferencia de 22%; y el shampoo de precio promedio de 400 ml va de $ 3.800 en el mayorista a $ 4.865 en supermercados, un 24,% más.

La menor diferencia se da en productos frescos: la leche fluida de 1 litro, de primera marca, cuesta $1.259 en mayorista y $1.362 en supermercados, diferencia de 8%.

El aceite es uno de los productos que se puede conseguir con una gran diferencia de precio en mayoristas.

El aceite es uno de los productos que se puede conseguir con una gran diferencia de precio en mayoristas.

La mayor diferencia se relevó en un jabón líquido para la ropa de primera marca, en doy pack de 3 litros, cuyo precio en el mayorista se sitúa entre $5.999 y $6.570 y en supermercados va de $9.739 a $9.950, un 50% más caro.

En esta línea, un informe de la consultora ShopApp señaló que la búsqueda de ofertas y promociones es la principal motivación para el 50% de los consumidores.

Además, un 24% prefiere resolver todas sus compras de una vez, y un 18% prioriza el precio como criterio de decisión, mientras que sólo un 2% menciona la variedad de productos como motivo principal.

«El consumo en Argentina durante mayo de 2024 se caracteriza por un comportamiento racional y orientado al ahorro. Los consumidores muestran una marcada preferencia por las ofertas y promociones, impulsados por la inflación y la incertidumbre económica», señaló la consultora.

Asimismo, existe una creciente disposición a probar marcas alternativas y propias de supermercados, reflejando un abandono de ciertos productos habituales debido a los aumentos de precio.

«Las emociones del consumidor, predominantemente la incertidumbre, actúan como un termómetro del impacto del contexto político-económico en sus hábitos y expectativas», concluyó.