Qué tener en cuenta a la hora de comprar un cosmético

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Qué cuestiones importan para elegir el adecuado y cómo debemos conservarlo

La piel sensible es un estado del cutis que genera sensación de tirantez, picor, ardor u hormigueo. También suele verse roja, descamada, y sufrir erupciones, despulimiento y aspereza.

Pueden afectarla el sol (los rayos UV), el frío o el calor excesivo, los cosméticos con sustancias irritantes, los jabones que alteran el pH, los contaminantes ambientales, los cambios hormonales que, a su vez, reducen la resistencia a irritantes externos. También el estrés, la falta de sueño y la falta de hidratación en la dieta.

Muchos de estos factores, además, generan radicales libres lo cual debilita las defensas naturales. El común denominador es la alteración de la función de la barrera cutánea natural, generando una pérdida de agua excesiva y facilitando el ingreso de irritantes.

¿Qué podemos hacer? Seguir una dieta donde se incorporen antioxidantes, como vitaminas A, C y E, y aceites vegetales de calidad, una buena hidratación, variedad de verduras y frutas. Además de usar protector solar, evitar los productos agresivo y emplear un emoliente una o dos veces al día. Los limpiadores sin jabón son menos irritantes, presentan un pH más favorable y resecan menos.

Por otro lado existe la fitoterapia para cuidar el cutis de manera natural. Estos son los extractos herbales más útiles.

Extracto de avena

Tiene la capacidad de equilibrar la hidratación y el pH normal de la piel. Presenta importantes propiedades emolientes y suavizantes, protege la piel y tiene efecto antiirritante y antipruriginoso, calmando y refrescando la piel sensible.

Extracto de caléndula

Tiene efecto antiinflamatorio y cicatrizante. Esto se debe a amplios mecanismos de acción, entre los que se encuentran la reepitelización de la piel dañada, el estímulo de la síntesis de glucoproteínas y del colágeno y la potenciación de la granulación en las heridas, entre otros.

Extracto de rosa mosqueta

Restablece la hidratación por su alto contenido en ácidos grasos esenciales, también regula la elasticidad cutánea, produciendo cambios estructurales en la epidermis y ejerciendo una actividad regeneradora tisular.

Actúa profundamente a nivel de la dermis, sobre todo en las células productoras de colágeno, elastina y ácido hialurónico, responsables de la firmeza y elasticidad.

Extracto de arándanos (mirtillo)

Es una fuente de antioxidantes que neutralizan los radicales libres que alteran el cutis. Es un aliado en la prevención del envejecimiento cutáneo. Inhibe la destrucción del colágeno que el sol activa y así previene el daño causado por los rayos UV.

Venoprotectores

Todos estos productos actúan reduciendo la permeabilidad y fragilidad capilar, descongestionando la zona.

– Castaño de Indias

– Rusco

– Centella asiática

– Vitis vinifera

– Aloe Vera

Fuente: La Bioguía