jueves, febrero 22

Sacar un crédito barato y poner la plata en un plazo fijo: ¿negocio del año o pésima idea?

0
206

Un especialista en finanzas mostró lo que puede suceder si se recurre a este mecanismo. No hay que poner «todos los huevos en la misma canasta», advirtió

Sacar un crédito barato y poner la plata en un plazo fijo: ¿negocio del año o pésima idea?

Por los 40 años de democracia, el Banco Nación habilitó un crédito con una baja de interés (TNA del 40% en el primer año) y con un plazo de 24 y 40 meses. Al conocerse la novedad, muchos inversores destacaron la posibilidad de tomar este tipo de préstamos para armar un plazo fijo (que ofrece una Tasa Nominal Anual del 78%) y obtener una ganancia de casi el doble al cabo de un año.

Sin embargo, un instagramer y especialista en finanzas explicó el «Lado B» de este tipo de inversiones, teniendo en cuenta la inestabilidad económica y la proximidad de las elecciones en Argentina.

¿Por qué pedir un préstamo y ponerlo en plazo fijo no es negocio?

«¿Invertís en plazo fijo o estabas pensando en sacar un préstamo a tasa baja como el que ofrece el Banco Nación para sacarle una diferencia con el plazo fijo? Tenés que ver esto», inició el joven licenciado en administración de empresas y dueño de la cuenta @elhombredelabolsaa. Y continuó: «Estoy en la página de Dolarito.ar, donde puedo ver la evolución de las tasas del plazo fijo desde 1990 hasta la actualidad».

Mientras mostraba un gráfico, el instagramer señaló: «Si me posiciono acá, veo que en 1990, cerca de la etapa del ‘Plan Bonex’, las tasas estaban por encima del 200% anual. Luego bajaron abruptamente por debajo del 10% por un buen período y, en 2001, etapa de ‘corralito’, las tasas estuvieron cercanas al 70% (muy similar a las que tenemos hoy). Después, nuevamente, baja abrupta de las tasas de interés hasta llegar al 2019 (etapa de elecciones y fuerte devaluación del peso», advirtió.

«Esto nos demuestra -explicó- que cada vez que hubo altas tasas de interés, estuvieron acompañadas por algún inconveniente. Por lo tanto, es bueno ser precavido y no tener ‘todos los huevos en la misma canasta'».

En esta línea, se preguntó a si mismo: «¿Como hoy estamos en altas tasas (del 78% anual), es probable que ocurra un ‘Plan Bonex’ o un ‘Corralito?». Y respondió: «No necesariamente. Pero sí puede pasar que haya una fuerte devaluación como ocurrió en 2019, donde también había altas tasas de interés y el dólar pasó de 40 a 80 pesos, lo que equivaldría pasar de 400 a 800 pesos hoy».

«Si estabas pensando en sacar un préstamo, fijate que el gráfico demuestra que las tasas de interés no se mantienen altísimas de por vida, entonces es muy probable que si sacás un préstamo de acá a cinco años, esa tasa sea conveniente el primer año y luego ya no (y pierdas contra un plazo fijo)», concluyó el especialista en dinero e inversiones.

Plazo fijo, castigado por inflación: esta inversión es mejor

El Gobierno tiene desalineadas las tasas de interés en función de la inflación prevista para el mes de marzo. Todo hace pensar en un nuevo incremento de tasas. Mientras ello no ocurra, veremos una suba de los dólares alternativos.

El cuadro de tasas está compuesto por la tasa que fija el Ministerio de Economía, a través de las Ledes, que son letras con descuento, al 28 de abril rinden el 85,0% anual, cuando la tasa de plazo fijo rinde el 78,0% anual.

Si lo pasamos a rendimientos mensuales, la tasa de las Ledes es del 7,08%, el plazo fijo el 6,5% y la tasa de devaluación del peso es del 6,0%. Esta escalerita es un patrón de conducta permanente del libre juego de la Tesorería y el Banco Central. Te puede interesar

Argentina en crisis: por qué el dólar no es tan buen negocio y en qué conviene poner la plata

Esto es que las tasas de la Tesorería y el Banco Central son más altas que la de devaluación del peso. La novedad es que en marzo la inflación seria del 7,2% y sería más alta que todas las expresadas.