domingo, marzo 3

Se agrava la pelea entre Macri y Bullrich y se aleja un acuerdo del PRO con Javier Milei

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Nota extraída de Clarín por Ignacio Miri

El ex presidente no quiere armar una coalición de gobierno con Milei. Prefiere darle apoyo parlamentario y aportar nombres en las segundas líneas. La ex ministra de Seguridad sí quiere volver a ser funcionaria y llegar con equipo propio.

Se agrava la pelea entre Macri y Bullrich y se aleja un acuerdo del PRO con Javier Milei

Javier Milei junto a Patricia Bullrich y Mauricio Macri.


Se ha dicho varias veces: no es lo mismo armar una coalición para competir -e incluso ganar- en las elecciones que construir una coalición para gobernar. A veces, en algunos países, esos dos tipos de acuerdo político se vuelven congruentes y los políticos de orígenes diversos que compartieron una boleta electoral terminan trabajando en conjunto en un mismo gobierno.

En la Argentina esa congruencia nunca ocurrió, o nunca funcionó bien. Cambiemos ganó varias elecciones, pero el gobierno de Mauricio Macri no fue un gobierno de Cambiemos. Las decisiones finales las tomaba Macri con un pequeño grupo de funcionarios de confianza del PRO. El Frente de Todos, que también se presentó como un acuerdo entre distintas encarnaciones del peronismo, armó un Gobierno con formas tan caprichosas que para el Presidente, o cualquier otro mandante, se volvió imposible tomar algo parecido a una decisión.

El nuevo experimento está ocurriendo ahora y camina a los tropezones y variando su dirección.

Luego de la derrota en las elecciones generales, y tras varias semanas de desencuentros y desconfianza, Mauricio Macri y Patricia Bullrich coincidieron en algo: los dos entendieron que los votantes de Juntos por el Cambio se encaminaban a votar masivamente a Javier Milei y acordaron ponerse al frente de esa tendencia y apoyar de manera explícita al libertario para el balotaje. Acertaron. Lo que ellos creyeron que iba a suceder, sucedió.

El problema es que Macri y Bullrich no tenían muchas más concidencias que esa intuición originaria. El ex presidente no quiere integrar al PRO en una coalición con La Libertad Avanza para hacer un cogobierno y la ex ministra de Seguridad sí quiere participar del gobierno de Milei y también llegar acompañada de un buen número de funcionarios propios para distribuir en las diferentes áreas de la administración nacional.

Lo que propuso Macri es aportar algunos funcionarios del PRO al gobierno de Milei -básicamente en las segundas líneas- y darle desde el Congreso al nuevo presidente una base que hoy no tiene para impulsar leyes y reformas con las que el fundador del PRO siempre estuvo de acuerdo.

Hoy, la posibilidad de que el deseo de Macri se haga realidad está lejos. Milei delegó en Guillermo Francos la formulación de acuerdos políticos y el futuro ministro del Interior está trabajando en disminuir todo lo posible la influencia de Macri en el nuevo Gobierno. Por eso, el plan de convertir a Cristian Ritondo en presidente de la Cámara de Diputados está a punto de naufragar, y ese naufragio se llevaría también buena parte del entusiasmo que puso Macri en la campaña para la segunda vuelta.

Esta situación terminó complicando más la relación entre Bullrich y Macri. Bullrich no confía en su ex jefe desde hace tiempo y lo acusa de operar para debilitarla e imponerle decisiones. Macri no termina de entender las razones de esa rabia, y ese desconcierto terminó transformándose también en enojo. Es una de esas ocasiones en las que el análisis político se queda corto para explicar motivaciones que se entienden mejor recurriendo a categorías del psicoanálisis o de la mitología griega.