jueves, abril 18

Se desploma el sueldo mínimo en dólares y la Argentina se hunde en el ranking regional

0
82

Los ingresos de los argentinos se deterioran en medio de la recesión producto del sinceramiento fiscal, el ajuste de precios relativos y tipo de cambio

El Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) se fijó en $180.00 para febrero de 2024 y en $202.800 para marzo, representando un aumento del 30% en estos dos meses. Este nuevo valor del SMVM representa, en términos reales el nivel más bajo desde junio del 2003 (cuando se ubicó en $120.776 a precios de enero 2024).

El ingreso de los argentinos con una economía cayendo en términos reales en los últimos 12 años -sumado a una pérdida del poder adquisitivo del peso- ha sido un cóctel explosivo para sostener la calidad de vida de millones de familias.

Los salarios del sector público y privado

Si revisamos la variación salarial desde 2011, a la fecha veremos que en el segundo gobierno de Cristina Fernández la inflación acumulada fue del 204% y el salario del sector público fue superior con 206%. Tanto en el gobierno de Mauricio Macri como Alberto Fernández la inflación devoró el salario del sector público.

Mientras en el primer caso la inflación acumulada en la gestión de Mauricio Macri fue de 297%, el salario público avanzó 139%. Para el caso de Alberto Fernández, la inflación acumulada en su gestión fue de 1.143% y el salario público subió 896 por ciento. 

Para el salario registrado privado la suerte no ha sido mejor. Durante el gobierno de Cristina Fernández evolucionó 163% frente a una inflación acumulada en su segundo gobierno de 204%. Mientras la inflación acumulada en la gestión de Mauricio Macri fue 297%, los asalariados registrados tuvieron un aumento de su ingreso de 155%. Y, para el caso de Alberto Fernández, frente a una inflación acumulada de 1.143% el salario evolucionó 974 por ciento. 

Los trabajadores «en negro», los más perjudicados frente a la inflación

Los asalariados no registrados estuvieron en la peor situación. Este salario evolucionó 159% frente a 204% de inflación acumulada en el gobierno de Cristina Fernández, 124% frente a inflación del 297% en el gobierno de Mauricio Macri y 595 % frente a inflación de 1.143% en el gobierno de Alberto Fernández.

La inflación es una estafa hacia el bolsillo de los argentinos que, en este último caso, recibieron hasta la mitad respecto de la variación de precios del período.

El Salario Mínimo Vital y Móvil hoy se encuentra en su nivel más bajo en las últimas décadas. Tocó un máximo de u$s489 en febrero de 2017 mientras que 5 años después en febrero 2024 está en uno de los niveles más bajo en 164 dólares.

Al comparar el salario mínimo de la Argentina frente al resto de los países de América Latina, nos encontramos en la anteúltima posición con u$s164 siendo Venezuela el país que ocupa el primer puesto en el podio de este ranking con un SMVM de 3,61 dólares.

Hasta ahora, la economía argentina venía traccionada por el impulso del sector público a través del cobro de impuesto y emisión monetaria. Esta última acción implicó que nuestro país hoy tenga la inflación más elevada del mundo. El gobierno nacional está dispuesto a lograr superávit fiscal y esto necesariamente implica reducir el gasto público y cerrar la emisión monetaria para financiarlo.

En el corto plazo, esto generará una contracción y caída de la actividad económica y consumo en el mercado interno. Recomponer salarios en este escenario será muy complejo. En muchos casos se evaluará y entrará en tensión aumentar los salarios o preservar la plantilla de empleo.

Sectores en rojo, amarillo y verde

En contexto de caída, este último es prioridad y el salario en muchos casos difícilmente pueda equiparar a la inflación. Por ejemplo, el gremio de camioneros exigió para enero un salario ajustado de 21%, comercio 20%, mecánicos 39% y demás gremios que intentan mejorar su performance de sus ingresos. A su vez, en febrero algunos gremios avanzaron con refuerzos y no remunerativos. Pero la contracara de estos aumentos es si la actividad de cada sector acompaña a la recomposición salarial, lo cual como es claro los índices de alta frecuencia solo muestra caídas en sus ventas y producción.

En este semáforo ponemos en rojo los rubros donde mayor caída hay, en amarillo los que están próximo a caer o están cayendo como el caso de industria que de, acuerdo a la CAME, cayó 30% en enero 2024 o Alimentos y Bebidas con caída de 18,5% en el mismo mes y en verde los sectores de la economía que podría transitar un año en verde con crecimiento de su actividad y rubro.

Mientras los trabajadores de comercio pidieron un aumento salarial del 20%, el índice de ventas minoristas cayó un 28%, siendo el índice de alimentos y bebidas con un -37% el indicador que más perdió en enero 2024. Lo mismo sucede con demás sectores, en dónde, por ejemplo la construcción exige un aumento del 20%, mientras que para igual período el despacho de cemento cayó en un 20%, el índice de ventas del sector en -31% y el Índice de construcción (engloba al privado/público) cae en un 28%, mostrando así los efectos de la recesión que tenemos en puerta.

Los ingresos de los argentinos se encuentran deteriorándose en medio de la recesión ocasionada ante el sinceramiento del fisco, el ajuste de precios relativos y tipo de cambio.

Luces rojas para construcción, laboratorios y electrodomésticos

La actividad económica para el 2024, tendría luces rojas tanto en el largo como corto plazo en sectores como construcción, laboratorios y electrodomésticos, de acuerdo a la consultora Abeceb, debido a al freno de la obra pública, encarecimiento de costos ante el salto del tipo de cambio, menor demanda ante el incremento de precios para el sector médico, entre otros.

El sector automotriz, si bien en el corto plazo la demanda interna se va a deteriorar, es probable que por la recuperación del agro arrastre a sectores vinculados a estos dos últimos. Finalmente, entre los que se esperan mejoras en términos reales y lo vemos con luz verde en corto y largo plazo son sectores como petróleo, gas, minería, servicios de conocimiento, agroindustria, energía ya que, medidas como corrección de precios de combustibles, liberalización de exportaciones, impulso a la digitalización, desarrollo de nuevas tecnologías, recomposición de tarifas y mayores niveles de producción permitirán que estos sectores sean los que puedan contener la caída de la actividad en el segundo trimestre de 2024. Es decir, oficiarán como contención de una caída de la economía promedio del 3% para este año.

La Argentina va hacia una caída en «V» de su economía. El gran desafío es si el valle de la «V» se extiende hasta primer semestre del año o al tercer trimestre. En el medio tanto la situación social y económica deberá venir acompañada de reformas necesarias y horizontes claros sobre el devenir macro y sus perspectivas micro para los próximos años. Sólo aquel que ve el horizonte puede llegar a valorar el esfuerzo de atravesar por tierra fangosa durante un tiempo más aun.

«Los mitos son sueños públicos, los sueños son mitos privados», decía el escritor americano Joseph Campbell. La Argentina sale con cambio de motor de sector público a sector privado. El desafío es evaluar y contener la llegada de ese motor en lo que aún resta del camino.