sábado, mayo 25

Sin dólares, la economía entra en fase crítica: qué cartas le quedan por jugar a Sergio Massa y qué riesgos enfrenta

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La disparada del blue agrega incertidumbre a una economía en crisis. ¿Quedan conejos en la galera de Massa? ¿Para qué alcanzan las reservas?

En la previa a las PASO del 13 de agosto, el mercado financiero ya votó: hay una apuesta a un recambio de administración. A que el próximo jefe de Estado provenga de la actual oposición y, acaso como segundo mejor, con menos chances, la posibilidad de que el peronismo lleve a la Casa Rosada a Sergio Massa, un bien conocido por el establishment.

Distinto sería si fuera Javier Milei quien tuviera la oportunidad de liderar la Argentina los próximos cuatro años. El libertario genera desconfianza entre los inversores, y su aparente declive en las encuestas también tiene relación con el «trade electoral» de las últimas semanas, que impulsaron las cotizaciones de las acciones líderes y de los bonos de la deuda pública.

Más allá del sinfín de especulaciones políticas, lo irrefutable es que la economía argentina atraviesa una fase crítica. Sin dólares suficientes en el Banco Central y sin un nuevo acuerdo con el FMI, no quedan anclas para asegurar una estabilidad de mediano plazo.

Lo dicho más arriba: el escenario político pareciera jugar a favor -aunque la verdad recién se conocerá el domingo 13 a la noche- pero la cuestión central pasa por la escasez de dólares. El impacto de u$s20.000 millones por la sequía es imposible de compensar, y las finanzas crujen.

La disparada del dólar blue de la semana pasada le agrega misterio al escenario preelectoral. Ya se sabe: detrás de la suba del dólar libre vienen las tensiones inflacionarias.

Dólar: ¿quedan conejos en la galera de Massa?

Con reservas netas negativas en el Banco Central, la posibilidad de sostener la estabilidad luce complicada. Puede ser un objetivo cumplible de acá hasta las Primarias, pero para eso falta menos de un mes.

Las reservas del BCRA, en nivel negativo, esperan un acuerdo con el FMI que se demora en llegar.

Las reservas del BCRA, en nivel negativo, esperan un acuerdo con el FMI que se demora en llegar.

La cuestión ya pasa por elaborar escenarios para después de las elecciones de agosto que -de por sí- tendrá relación con el resultado que termine arrojando.

Lo más probable es que Massa eche mano a dos cosas: el uso de yuanes para pagar importaciones (y acaso el vencimiento de fin de mes con el FMI) y una nueva versión del «dólar soja».

De hecho, sobre este último punto, hay una creciente versión de que en las próximas semanas vendrá la cuarta versión. El mercado ya tomó nota y, por ese motivo, la cotización de la posición julio de la soja mostró una caída el último viernes, ante la posibilidad de que en agosto haya otro precio. El rumor da cuenta de un próximo «dólar soja» de entre $360 y $380

La cuenta es que en los campos todavía quedan alrededor de diez millones de toneladas de soja en los silos. Tienen un valor estimado de u$s5.000 millones. Una parte de ese volumen podría quedar en el Banco Central a partir de la segunda quincena de agosto, justo cuando, por la típica cuestión estacional, empieza la contracción de la oferta de divisas.

Yuanes para todos: ¿alcanzan?

El guiño del Fondo Monetario para que la Argentina pueda cancelar los vencimientos de la deuda con los yuanes (renminbis) del swap de monedas con China abre una cuestión que hasta ahora no estaba en la agenda: ¿alcanzarán los yuanes para cumplir con esos pagos, si es que en los próximos días no llega el acuerdo con el organismo internacional?

«La Argentina está al día en sus obligaciones con el FMI. El renminbi es una de las cinco monedas de nuestra canasta que los miembros pueden y han usado para cancelar sus obligaciones con el Fondo», dijo la semana pasada la vocera del Fondo Monetario, Julie Kozack.

El Gobierno recurre al swap con China: ¿alcanzarán los yuanes?

El Gobierno recurre al swap con China: ¿alcanzarán los yuanes?

El economista Amílcar Collante calculó que de los u$s10.000 millones que el Gobierno ya activó del swap con China, le quedaban alrededor de u$s6.860 millones hasta la semana pasada.

Además de pagarle al organismo parte del vencimiento de junio, Economía viene pagando alrededor de u$s110 millones diarios básicamente a importadores de bienes e insumos chinos. El Gobierno viene dando la posibilidad de abonar importaciones en yuanes para «ahorrarse» los pocos dólares que quedan en las reservas.

De esa manera, además, logra sostener parte de la actividad económica, en un momento de stress con las reservas, y sin demasiado ánimo de recortar importaciones en medio de la campaña electoral: la diferencia con los yuanes es que el Gobierno viene engordando la «mochila» de deuda con los importadores.

Esa deuda ya ronda los u$s14.000 millones, y seguramente tendrá que ser abordada por la próxima administración que asuma el 10 de diciembre.

Volviendo al tema de los yuanes, la realidad es que la utilización de un promedio diario de u$s100 millones en yuanes dejaría al Banco Central con un total de u$s5.578 millones el 1° de agosto, una vez que se abonen los vencimientos con el FMI. Justo ese día habría que abonar otros u$s800 millones, además de los u$s2.630 millones que quedaron pendientes de este mes.

¿Viene lo peor para la economía?

«Estaremos transitando un segundo semestre de incertidumbre electoral, en recesión, con presiones cambiarias que se manifestarán en la brecha y los precios y veremos seguramente un continuo drenaje de las reservas (brutas y netas) del BCRA», escribió en un reporte reciente el economista Martín Rapetti.

La suba del blue bien por encima de los $500 en el cierre de la última semana no hace más que agravar el panorama. Y las penurias de una economía en crisis.