Suecia y Finlandia oficializaron su pedido de ingreso a la OTAN, pese a la negativa de Rusia que insiste con amenazas

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Los países escandinavos consuman su giro en política exterior y el Kremlin no descarto una “respuesta”

No hay vuelta atrás en el cambio de posicionamiento en política internacional de Finlandia y Suecia que oficializaron su pedido de ingreso a la OTAN luego de que finalizara el debate público en ambos países y hubiera acuerdo de que su seguridad ya no está garantizada por su posición neutral en los enfrentamientos entre occidente y Rusia, luego de que el Kremlin ordenara invadir Ucrania en febrero.

El primero en realizarlo fue Finlandia, que comunicó la noticia el día domingo: “Hoy es un día histórico, se abre una nueva era. Nace una Finlandia protegida como parte de una región nórdica estable, fuerte y consciente de sus responsabilidades”, dijo Niinistö en una rueda de prensa junto a la primera ministra, la socialdemócrata Sanna Marin, al término de la reunión.

Un día después llegó la confirmación desde Estocolmo, que ya había adelantado que Suecia realizaría el pedido formal para ingresar a la OTAN si su vecino finés también lo hacía. “Hay una amplia mayoría en el parlamento sueco a favor de la entrada en la OTAN”, dijo la primera ministra Magdalena Andersson tras un debate sobre política de seguridad en el parlamento. “Lo mejor para Suecia y la población sueca es entrar en la OTAN”.

La decisión de los países nórdicos se concreta, pese a los intentos fallidos de Rusia de que cambien de parecer a partir de amenazar con las consecuencias que dicha decisión generaría. Este lunes el viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Riabkov, volvió a insistir al respecto y afirmó: “Es un grave error adicional cuyas consecuencias tendrán un largo alcance”.

Para el Kremlin, la decisión de Suecia y Finlandia carece de sentido ya que “la seguridad de Suecia y de Finlandia no se verá reforzada por esta decisión” mientras que, por el contrario, “aumentará el nivel general de tensión militar y será menos predecible la situación en este ámbito”.

Esta última decisión surge a raíz de que, una vez sean miembros oficiales, podría haber despliegue militar e infraestructura relacionada a estos países, lo que representaría una amenaza a la seguridad y los intereses de Rusia: “La expansión de infraestructura militar a estos territorios va a generar ciertamente una respuesta nuestra”, afirmó el presidente ruso, Vladimir Putin.