Tensión en el fútbol argentino: no hay acuerdo entre jugadores y dirigentes

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Con la figura de Sergio Marchi en el centro de la escena, hasta el momento miles de futbolistas perderán sus trabajos a partir del próximo 30 de junio cuando finalicen los contratos Pese a que no hay actividad deportiva por culpa del coronavirus, en el fútbol argentino se transitan semanas claves en vistas al futuro. Desde hace algunos días comenzaron las reuniones virtuales entre jugadores, capitanes, dirigentes y Sergio Marchi, titular de Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA); sin embargo todavía no se llegó a un acuerdo.

La incógnita que se planteó en un principio fue qué sucederá con aquellos jugadores cuyo contrato finaliza el próximo 30 de junio. Si bien la FIFA le sugirió a los clubes extender el plazo hasta el cierre de temporada, la AFA dio por finalizada la misma y ahí iniciaron los interrogantes sobré lo que pasará con ellos de aquí al año que viene, fecha en la que probablemente -supeditado a lo que determinen los organismos de salud- se haga efectivo el regreso del fútbol.

En primera instancia, la propuesta de los dirigentes se basó en prolongar aquellos vínculos -correspondientes a casi dos mil personas entre todas las categorías- hasta diciembre con la condición de poner un tope salarial a los que percibían mayores cifras y garantizarles el pago a los de menores ingresos. De esta forma los futbolistas se aseguraban una fuente de trabajo de cara al 2021.

Sin embargo Marchi se mostró inflexible ante esta posibilidad y rechazó la oferta, lo que provocó una fuerte tensión entre los principales protagonistas del espectáculo. Así las cosas, casi dos mil jugadores quedarán sin contrato cuando empiece el mes de julio.

Frente a los reclamos que se generaron por parte de los capitanes de los clubes contra el titular del gremio, este les propuso que intimen de manera masiva a las instituciones que tengan deudas con sus planteles. Lo cierto es que a medida que pasan los días la situación cada vez es más complicada, incluso hay quienes sostienen que al no haber descensos en las próximas dos temporadas muchos equipos apostarán a poner juveniles en sus formaciones y prescindirán de los sueldos elevados.