Tras la suba del dólar blue,analistas alertan sobre las“complicaciones cambiarias” que llegan con el verano

0
129

En cuestión de dos semanas los tipos de cambio informal, el MEP y el CCL se ubicaron por arriba de los $300. Los especialistas consultados por TN sostuvieron que continúa la escasez de divisas y esperan que sigan las restricciones para sumar reservas al BCRA.

El dólar venía tranquilo y se despertó. En cuestión de dos semanas el blue y los financieros se despertaron y se ubicaron bien por arriba de los $300. Lo que preocupó en estos días, más que el avance nominal, es la dinámica que comenzaron a tener los tipos de cambio por fuera del cepo y el control del Banco Central.

Primero, el diagnóstico inicial: ¿cómo fue que, sin ningún evento demasiado extraordinario,el dólar empezó a saltar? “El problema es que no hay dólares y seguís administrando una enorme escasez -responde Juan Ignacio Paolicchi, economista de la consultora Empiria-. De unos US$7000 millones de reservas por el primer ‘dólar soja’ perdiste un 30% en el último mes y medio hasta US$4000 millones”.

Así, entonces, los economistas prevén un verano complicado en términos cambiarios. “Hacia adelante lo que vemos es una devaluación del oficial que se mantiene en un 6,5%; más cepo o restricciones a las importaciones, probablemente nuevos desdoblamientos parciales como el nuevo dólar soja”, describe el economista, y señala que el Gobierno trabaja “a toda costa” para evitar un salto discreto del tipo de cambio, o una devaluación al estilo verano 2014.

El dólar venía tranquilo y se despertó. (Foto: NA)
El dólar venía tranquilo y se despertó. (Foto: NA)

El problema no es solo coyuntural de 2022, sino histórico de los veranos. Generalmente, no hay demasiados ingresos de dólares por el campo –especialmente con una cosecha mala de trigo-, señala María Castiglioni, socia de C&T Asesores Económicos, y hay egreso de dólares por los argentinos que viajan al exterior a pesar del dólar “Qatar”.

En general, los meses de fin de año son de alta demanda de importaciones y de turismo, y sin duda la enorme caída en la cosecha de trigo es lo que pega más en los tres meses que vienen”, apunta la economista.

Por eso, dice, el Gobierno está acentuando el swap con China o los desembolsos de organismos internacionalesque se empezaron a asegurar. “Pero eso es ganar tiempo, es sumar stocks de reservas para ir usando en flujos negativos”, destaca.

A este combo se añade la complicación coyuntural relacionada con la deuda en pesos. Las licitaciones y los canjes de estos instrumentos están cada vez más empantanados por las elecciones de 2023 y la incertidumbre que el proceso electoral genera en relación con la posibilidad de pagar o no esos bonos.

Ricardo Delgado, socio de Analytica, señala que la gran pregunta es cómo llega la economía hasta abril (Foto: Pixabay).
Ricardo Delgado, socio de Analytica, señala que la gran pregunta es cómo llega la economía hasta abril (Foto: Pixabay).

“Es por eso que Massa puede seguir haciendo su ajuste fiscal a pesar de que el kirchnerismo es reacio a esto: porque hay una necesidad”, apunta Castiglioni, pero advierte que esta dinámica puede cambiar apenas comience 2023, año electoral donde suele haber altas demandas sociales. “Tampoco juegan a favor las expectativas, porque este modo de ajuste no es percibido como algo sustentable ni permanente”, suma.

Ricardo Delgado, socio de Analytica, señala que la gran pregunta es cómo llega la economía hasta abril, el mes en el que Sergio Massa, el ministro de Economía, prometió bajar la inflación al nivel del 3% mensual.

La gran medida que se viene en términos de ingresos es el “dólar soja II”. Para eso, Delgado estima que, suponiendo que se liquida la soja al valor actual de US$634 por tonelada, y si se llega a una liquidación similar a la de diciembre del año pasado, se obtendrían alrededor de US$2190 millones con la medida.

“Vas a pasar un diciembre relativamente más calmo, luego entran los dólares del Fondo Monetario Internacional y los del BID y eso debería ayudar a tranquilizar los mercados”, sigue Delgado, en diálogo con TN. Sin embargo, las señales de alarma hoy están un poco más lejos. En un informe que elaboró la consultora del economista, la conclusión es que los problemas probablemente vendrán en marzo.

“En cualquier caso, marzo luce más complicado que diciembre, mes donde la demanda de dinero suele jugar a favor por el pago de aguinaldos y gastos de vacaciones”, concluye el documento.